Liz confiesa: James Dean sufrió abusos de un vicario

En una entrevista que se ha publicado pûstumamente, Elizabeth Taylor asegura que el actor tuvo muchos problemas personales por los continuos abusos que padeció
EFE

El mítico James Dean sufrió abusos a la edad de 11 años, según reveló la recientemente fallecida Elizabeth Taylor en unas declaraciones realizadas hace 14 años, cuyo contenido no ha sido desvelado hasta ahora por un pacto con su entrevistador.

Así lo explica Kevin Sessums en la publicación The Daily Beast, donde da detalles de la entrevista que le hizo a Taylor en su residencia de Bel Air (Los Ángeles, California) en 1997 para la revista Point of View, y que según el acuerdo con la actriz, no sería divulgada hasta después de su fallecimiento.
“Amaba a Jimmy. Te voy a contar algo, pero es off the record (declaraciones que no se pueden publicar ni atribuir a la persona que las realiza) hasta que me muera ¿vale?” le dijo entonces Taylor, fallecida el miércoles a los 79 años en el hospital Cedars-Sinai, de Los Ángeles, víctima de una insuficiencia cardíaca.
“Cuando Jimmy tenía 11 años y su madre murió, comenzó a sufrir abusos por parte del pastor (de su iglesia). Creo que aquello le persiguió durante el resto de su vida. De hecho, sé que fue así. Hablamos mucho sobre ello”, explicó la actriz, que compartió escenas con Dean en Gigante (1956), de George Stevens, y con el que trabó una gran amistad, al igual que con Montgomery Cliff, otro de los “torturados” de Hollywood.

La actriz reveló que durante el rodaje de Gigante, “pasábamos muchas noches en vela hablando y hablando, y sa fue una de las cosas que me confesó”. En esta conversación inédita, Taylor también habla de su trabajo junto a Tennessee Williams. “Yo adoraba a Tennessee”, afirmó a Sessums, “fue uno de mis mejores amigos aunque era irremediablemente ingenuo. No tenía visión de negocio, traté de actuar como su agente pero él pensaba que hacía buenos tratos”, puntualizó la actriz, fallecida este miércoles.

Taylor recibió sepultura en el mismo cementerio en el que yace su amigo Michael Jackson, el Forest Lawn de Glendale, en Los Ángeles, donde la familia celebró un funeral en la más estricta intimidad.