Leyendas que 'beben' de las relatadas por otros cinco autores

Además del libro bejarano de leyendas, el libro que ahora va a retirar la Diputación toma textos de otros volúmenes que recogen la misma materia, siempre sin citar. Al menos cinco autores están afectados.

Las acusaciones de plagio contra el libro "Mitos, leyendas e historias prodigiosas de la tradición salmantina” arrancaron con las coincidencias con el libro de Gabriel Eduardo Rodríguez Bruno, el que fuera cronista oficial de Béjar, y autor de "Viejas leyendas bejaranas". El blog personal del historiador Gabriel Cusac destapó las coincidencias entre 9 de los 11 capítulos del libro del bejarano y los contenidos del que firma Raúl Martín. Sin embargo, cabía sospechar que la composición del resto del libro seguía idéntico procedimiento, y que había tomado leyendas en libros de otros autores.

 

En efecto, hasta el momento se puede asegurar que otros relatos del libro de Raúl Martín están tomados de otros autores en los casos que se han podido comprobar:

- el clásico "Leyendas salmantinas" de Antonio García Maceira (Salamanca: Imprenta de Francisco Núñez Izquierdo, 1890, León: Ediciones Lancia 1996)

-  "En el serano, leyendas de La Gudina", de Manuel Moreno Blanco (Salamanca, Librería Cervantes, 1999)

- no pocas leyendas se toman de varios  de los libros y artículos publicados por Ramón Grande del Brío, en concreto, textos correspondientes de Raúl Martín están en deuda con "La Espada del Lago" (publicado por Ramón en la Revista de Folclore), "El zahorí de Pinedas", "La cabra de oro", "La reina Quilama", "La mesa de don Rodrigo"...

- también existen deudas con el Padre Morán, como en el caso de "El teso Torrubio" (en Reseña histórico-artística de la provincia de Salamanca).

 

En cuanto al procedimiento utilizado, el plagio no se produce palabra por palabra, no es totalmente literal, pero las galeradas son casi idénticas salvo leves variaciones léxicas y sintácticas, la introducción de vez en cuando de resúmenes del texto original y el cambio de la secuencia de las frases. Se repiten frases literales o imágenes de los autores originales y se abrevian los textos de referencia, que son más breves que en el modelo.

 

Como norma general, los cambios introducidos responden a la necesidad de de unir esos trozos copiados y abreviados del modelo. También cambia los nombres o los títulos del original. El resultado es un claro empobrecimiento y adulteración de las obras originales, en una transformación en la que no faltan errores.