Las unidades veterinarias sufrirán una reordenación de los servicios, "pero nunca un cierre de los mismos"

Reordenar el ámbito territorial que tiene que cubrirse desde una unidad veterinaria significa que se mantengan los servicios que los veterinarios prestan, como la campaña de saneamiento ganadero.

La Junta ha garantizado este martes en León que no se cerrará ninguna unidad veterinaria aunque se reordenen las prestaciones de sus servicios con el fin de adaptarse a la nueva realidad.

  

Así lo ha asegurado el secretario general de la Consejería de Agricultura y Ganadería, Juan Zapatero, quien se ha reunido con los alcaldes de Riello, Santa María del Páramo, Boñar y Fabero para explicar dicho proyecto de reordenación.

  

Zapatero ha resaltado que se lleva "un tiempo" trabajando y analizando los parámetros técnicos en los que se ha puesto de manifiesto la "necesidad de reordenar" la presencia de las unidades veterinarias en Castilla y León ya que la realidad actual es "enormemente distinta" de aquella que había cuando se diseñó la red que existe ahora.

  

Se trata de una red que se definió territorialmente en el año 90, es decir, hace 23 años. Desde entonces, y según el secretario general, "ha cambiado el número, la dimensión y la competitividad de las explotaciones ganaderas. También el censo ganadero, la realidad socioeconómico que todo ello envuelve, ha cambiado las comunicaciones y han cambiado los medios; pero no las unidades"

  

Pero esta reordenación que propone la Junta no conlleva el cierre de "ninguna de las oficinas en el territorio", ha aclarado Zapatero. "Cuando hablamos de reordenar, estamos hablando de prestar servicios de la mejor forma posible", ha defendido.

  

Para la Junta, reordenar el ámbito territorial que tiene que cubrirse desde una unidad veterinaria significa que se mantengan los servicios que los veterinarios prestan, como la campaña de saneamiento ganadero, las inspecciones en las explotaciones y los controles sobre el bienestar animal. Pero también la atención al público, en concreto a los ganaderos, de una manera "más eficaz", que garantice la mayor eficiencia posible en los recursos técnicos, materiales y humanos que ahora mismo existen.

 

MANTENER LOS VETERINARIOS

  

En la actualidad, Castilla y León cuenta con 302 veterinarios en 103 unidades veterinarias de más de 2.200 municipios y tienen cubiertas el 100 por ciento de las plazas de la relación de puestos de trabajo. "Eso no va a cambiar", ha reiterado Zapatero.

  

Lo que sí pretende el proceso de reunificar el ámbito territorial de las unidades veterinarias de la Junta implica cambiar los horarios, incluso las frecuencias, con las que las oficinas van a prestar esos servicios de atención al público.

  

Por su parte, el director general de producción agropecuaria y desarrollo rural, Jesús María Gómez, ha recordado que las unidades veterinarias forman parte del sistema de notificación de enfermedades, lo que quiere decir que el ámbito de la unidad veterinaria va a determinar de manera "muy concreta" que número de pruebas obligatorias tienen que hacer los ganaderos, qué posibilidades de movimientos pueden hacer con los animales vivos y qué posibilidades de comercialización.

  

"En el ámbito veterinario también tenemos en cuenta esta realidad. De tal manera que hay ganaderos que por ejemplo, tienen que pasar dos vueltas de brucelosis o tuberculosis, con esta nueva reorganización sólo pasarían a tener una porque el índice de prevalencia en toda la unidad veterinaria, que es la unidad epidemológica, ha bajado del 3 por ciento, y eso va a permitir un beneficio muy importante para el ganadero", ha explicado Gómez.