Las toallitas para gafas de Mañueco o la gomina del alcalde de Zaragoza: Mario Amilivia hace escuela

El escándalo que generó Mario Amilivia, el 'alcalde de la gomina', ha creado escuela desde aquel 1998. Fernández Mañueco asumió facturas de toallitas limpiagafas entre los gastos de alcaldía en 2012, así que el alcalde de Zaragoza, ahora de actualidad, no es el único.

Las palabras del alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, justificando el cargo a las cuentas municipales de la compra de gomina para arreglarse el pelo ha generado una fuerte controversia estos días por tratarse, como es, de una de las alcaldías que las marcas vinculadas a Podemos (en su caso, Zaragoza en Común) lograron en las últimas elecciones municipales. El gasto ha sido criticado por el PP en el Ayuntamiento de Zaragoza, que se ha mostrado beligerante en este tema a pesar de que en su partido tiene precedentes,algunos más conocidos y otros menos.

 

El ahora presidente del Consejo Consultivo de Castilla y León, Mario Amilivia, protagonizó en 1998 una sonora polémica que le dio a conocer como el alcalde de la gomina. El motivo, que siendo alcalde de León cargó a las arcas municipales la compra de cinco botes de gomina que costaron 2.287 pesetas de entonces (13,82 euros). Aquello generó un tormenta mediática de enormes dimensiones, algo parecido a lo ocurrido ahora.

 

Más reciente, y menos conocido, es el caso del alcalde de Salamanca. En mayo del año pasado TRIBUNA desveló que Alfonso Fernández Mañueco había incluído entre las facturas a cargo de las partidas de gastos de alcaldía la compra de toallitas limpiagafas por valor de 50 euros. Según la relación de derechos reconocidos en las partidas de gastos de alcaldía y atenciones protocolarias, en 2012 adquirió toallitas limpiagafas por dos veces en un establecimiento de Salamanca; en junio se pagó de gastos diversos una nota de 22,2 euros y en diciembre, otra por 28 euros. El epígrafe reza, concretamente: 'Optifarm Toallitas', que corresponden con una conocida marca de limpiador de gafas. Se compraron en una farmacia cercana al Ayuntamiento de Salamanca.

 

En los tres casos, la crítica no viene sólo por la compra de estos elementos de higiene y cuidado personal, gomina para unos o toallitas de gafas (Fernández Mañueco las usa) para otro, sino por el tipo de gastos que cargan a las partidas de las que disponen los primeros ediles. La denuncia al alcalde de Zaragoza viene acompañada del rechazo a pagar los gastos de un viaje que Santisteve hizo a un acto político de apertura de campaña de las candidaturas gallegas de Podemos en estas últimas elecciones generales. En el caso del exalcalde de León, además de la famosa gomina había gastos en "champán, puros y bocadillos" entre los cargados por Amilivia.

 

Y en el caso de Fernández Mañueco, además de la anécdota de las toallitas de gafas se registraba el pago de servicios técnicos de megafonía para algunos actos, reportajes fotográficos que encarga a diversos profesionales de la ciudad sobre sus actos, dos jarras de agua compradas en Los Cacharros de Pedro y Teresa SL por algo más de 230 eurosuna misa por San Juan de Sahagún que costó mil euros o una promoción de la campaña del día del libro de 2012, el año Unamuno, por la que se pagaron 2.124 euros, dos esquelas en periódicos de la ciudad para Germán Sánchez Ruipérez o una factura de 3.536 euros que tiene como concepto la impresión de 170 ejemplares del fuero de Salamanca.

Noticias relacionadas