Las temperaturas bajarán hoy estrepitosamente aunque seguirán algo por encima de lo normal

Termómetro marca 33 grados en Valencia.

Una borrasca situada entre Irlanda y Gran Bretaña rozará este jueves el norte de la Península y cambiará el rumbo de los vientos, que dejarán de soplar desde el Sáhara y llegarán desde el noroeste, de modo que las temperaturas caerán bruscamente, incluso más de diez grados centígrados.

El sistema frontal asociado a esa borrasca provocará un descenso de los termómetros el jueves en la mitad noroeste y el viernes en la mitad sureste y en Baleares.


Así, mientras en la mitad noroeste el descenso será de incluso más de diez grados en algunos puntos y se esperan algunas precipitaciones, en la mitad sureste peninsular este jueves los termómetros subirán aún más y se acercarán e incluso en algunas zonas puntuales superarán los 42 grados centígrados en la costa de Levante.

De hecho, la AEMET ha emitido aviso de riesgo importante en Levante, cuyo umbral es por temperaturas de entre 39 y 41,9 grados centígrados. El aviso por riesgo importante afecta a Tarragona, Castellón, Valencia, Alicante y parte de Murcia, aunque en esta última no se espera superar los 40 grados centígrados. A su juicio, si se llega a 42 grados centígrados se estaría hablando de "récords históricos" en la zona en el mes de mayo.

En la mitad noroeste, el frente dejará lluvias en Galicia, Cantábrico y Pirineos que en general serán "débiles" aunque en Pirineos podrían ser localmente moderadas y no se descartan tormentas fuertes y, al final del día, la cota de nieve se situará en 1.500 metros de altura.

Respecto a la caída de las temperaturas, la portavoz ha precisado que se pasará de los 34 a 36 grados en puntos de la meseta norte a 24 a 28 grados centígrados, es decir descensos de ocho a doce grados centígrados; mientras que en la costa de Valencia, la subida será de ocho a doce grados.

En Galicia, desde el miércoles al jueves el mercurio descenderá entre 6 y 8 grados centígrados en zonas de La Coruña y Pontevedra, de 5 a 6 grados centígrados en el centro de la comunidad y entre 1 y 2 grados centígrados en el este. En Asturias, los descensos serán de 1 a 3 grados centígrados.

Además, si se traza una línea desde el cabo de San Vicente a Huesca bajarán menos cuanto más al este, por ejemplo en Lérida, Teruel, Zaragoza, Cuenca, Guadalajara, Jaén, Sevilla, Córdoba, donde será de 1 a 3 grados centígrados. Mientras, cuanto más al oeste de esta línea imaginaria, la caída será mayor, de entre 10 y 12 grados centígrados en partes de Navarra, País Vasco, Castilla y León, La Rioja o Galicia.

Casals ha pronosticado que al día siguiente, pasará "lo mismo" en la mitad sureste, ya que en Aragón, Castellón, Tarragona, Baleares y Pirineos, bajan entre 10 y 12 grados centígrados, mientras que en el resto del noreste será de 8 a 10 grados y entre 6 y 8 grados en el resto de la mitad este peninsular. Asimismo, ha añadido que, en algunas zonas de la costa de Almería, Murcia, Alicante o Valencia el descenso será de hasta 12 grados y, tras las temperaturas máximas "muy elevadas del jueves", bajarán hasta los 30 o 32 grados centígrados.

"Partíamos de un calor excepcional, y ahora serán valores más agradables y los normales para esta época, aunque tampoco es que el viernes vaya a ser un día fresco, ya que se esperan máximas de unos 34 grados centígrados en el valle del Guadalquivir o Murcia", ha manifestado la portavoz que ha añadido que, a pesar de esto, las máximas seguirán por encima de los niveles normales en gran parte de España.

De hecho, este martes se han registrado tres efemérides, en Madrid, Teruel y Calamocha, que superaron sus máximas para un mes de mayo. En concreto, Madrid, alcanzó una máxima de 33,6 grados centígrados, que supera los 33,4 grados de máxima de mayo del periodo de referencia (1981-2010) aunque se queda algo por debajo de los 34,6 ºC de máxima absoluta de mayo, que se produjo el 31 de mayo de 2012.

En Calamocha este martes se llegó a 34,5ºC que iguala la máxima absoluta de mayo, que se produjo el 29 de mayo de 2001. Teruel, por su parte, también superó sus registros del mes este martes, cuando registró un valor máximo de 34,8ºC, que superan los 34,6ºC del 17 de mayo de 2006.

Según ha apuntado, tras la caída del jueves y el viernes, el sábado las temperaturas iniciarán un nuevo ascenso, que de forma progresiva afectará a la Península y Canarias, excepto a algunos puntos del Mediterráneo y las medianías de Canarias. El lunes, de hecho, la subida puede ser "notable" en el Cantábrico oriental y el alto Ebro.

Ese día, las precipitaciones afectarán al norte peninsular, debido a la borrasca de los días anteriores, pero de carácter débil y a continuación el anticiclón se instalará de nuevo sobre España, al menos hasta el martes.

El nuevo descenso térmico no se producirá hasta el martes, cuando una borrasca situada entre Irlanda y Gran Bretaña dejará precipitaciones, primero en el extremo norte y después en la mitad norte. Casals ha pronosticado que el martes, miércoles y jueves las precipitaciones se darán en el extremo norte y no se descartan en áreas de montaña del tercio norte y tercio este.

En este contexto, ha destacado que el lunes en el Cantábrico oriental tendrán valores más que veraniegos, ya que se espera, por ejemplo en San Sebastián (Guipúzcoa), de 28 a 30 grados centígrados.

SAN ISIDRO

Por otro lado, la portavoz de la AEMET ha informado de que este viernes, 15 de mayo, festividad de San Isidro, patrón de Madrid, en la capital se prevén entre 24 y 28 grados centígrados de máxima en el centro; unos 18 grados centígrados de máximas en la Sierra, 20 grados centígrados en los aledaños; entre 20 y 22 grados centígrados en zonas como Tres Cantos y dos grados más en la ciudad.

Se espera, por tanto, un San Isidro de cielos despejados y buenas temperaturas, sin que se prevean lluvias, aunque sí algún intervalo de nubes altas. El descenso térmico será "notable".