Las solicitudes de prestaciones por paro se duplican en apenas tres años

En el último semestre del pasado año, una media diaria de 161 ciudadanos salmantinos solicitaron en las oficinas del Ecyl una prestación por desempleo. La factura mensual del crack laboral ascendía en diciembre a una cantidad superior a los 15,1 millones de euros.

J. ROMERO

Para hacerse una idea del esfuerzo económico que supone auxiliar a los parados, con esta inversión se podría financiar más del 70% del ambicioso proyecto de ampliación y reforma de la Ciudad Deportiva de La Aldehuela, que se encuentra ya en ejecución. Y eso solo en un mes. La factura anual de las prestaciones por paro en 2010 rondó los 180 millones de euros en el conjunto de la provincia. El gasto es superior, por ejemplo, en casi cuarenta millones de euros al presupuesto del Ayuntamiento de la capital salmantina para este año. Las perspectivas no son, además, nada halagueñas. En el segundo semestre del año, se registraron en la provincia un total de 29.702 solicitudes de prestaciones de desempleo, prácticamente el doble que entre julio y diciembre de 2007, con 15.069, en los albores de la actual crisis económica y laboral.

El incremento de las peticiones es una consecuencia lógica del brote del paro. En tres años, las listas del Ecyl en Salamanca han engordado en 12.362 personas, un 69,55%. El repunte ha sido, en cambio, inferior al experimentado en el mismo periodo de tiempo en las solicitudes de prestaciones, con un 90,28%. Al menos, el envite que supone no dejar desamparados a los miles de desempleados se está respondiendo mejor que antes del estallido de la crisis. En diciembre, según los últimos datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, más de seis de cada diez parados, el 61,01% en concreto, percibía en la provincia una prestación contributiva (9.145 personas), un subsidio (7.958) o la renta activa de inserción (1.284). La protección del Estado a los desempleados ha escalado diez puntos con respecto al segundo semestre de 2007, cuando la mitad de los ciudadanos que buscaban un trabajo no recibían mientras ningún tipo de ingreso por parte de las administraciones públicas.

En diciembre, 18.387 desempleados salmantinos contaban con la ayuda de una prestación por paro, el resto, casi cuatro de cada diez, se enfrentaban todavía a la crisis sin ningún auxilio económico pese a la mayor protección del Estado.