Las rupturas matrimoniales caen un 22% en los últimos tres años

El fin de todas las parejas que dan el paso de iniciar una vida en común contrayendo matrimonio religioso o civil es mantener el vínculo para toda la vida. Sin embargo, este propósito inicial en ocasiones y por diversas circunstancias acaba más pronto de lo esperado y las parejas, que comprueban que no están hechos el uno para el otro deciden romper el vínculo que les une, bien a través de la separación o el divorcio.
Esmeralda Gómez

Bien sea por lo difícil que les resulta a las parejas dar el paso de romper la relación que iniciaron con tanta ilusión o, simplemente, por evitar el importante desembolso económico que supone dar este paso, lo cierto es que en los últimos años la cifra de rupturas matrimoniales ha ido descendiendo. Así, en 2006 se registraron 835 rupturas; en 2007, la cifra bajó a las 727; en 2008 se contabilizaron 684 y durante 2009, 647, lo que en términos porcentuales significa que las rupturas caen un 22% en cuatro años.

Unos datos que han sido corroborados por los diversos abogados matrimonialistas consultados por este periódico, los cuales aseguran que en los últimos años se ha percibido un descenso en los divorcios y separaciones, sobre todo, desde el inicio de la crisis, ya que emprender este tipo de acciones conlleva unos gastos que algunos prefieren no asumir por el momento.

Sin embargo, una tendencia que los abogados matrimonialistas están percibiendo en los últimos años es que cada vez más parejas optan por los divorcios consensuados, es decir, de mutuo acuerdo, que suponen menos quebraderos de cabeza y, sobre todo, un menor desembolso económico. Esta tendencia queda reflejada en los datos facilitados por el Consejo General del Poder Judicial correspondientes al último año 2009, de los cuales se desprende que la mitad de los divorcios registrados en la provincia fueron consensuados, exactamente el 53%.

Atendiendo a los datos anuales, cabe destacar que en los últimos seis años, los divorcios consensuados han superado a los no consensuados. Lo mismo sucede con las separaciones. Ciñendo el análisis al último año analizado, en total se registraron 647 rupturas matrimoniales entre divorcios (ruptura del vínculo matrimonial) y separación (se mantienen la unión, de modo que ninguno de los miembros de la pareja puede volver a contraer matrimonio). Desgranando los datos, durante el pasado año se registraron 313 divorcios de mutuo acuerdo y 278 no consensuados. Así como 31 separaciones consensuadas frente a 25 efectuadas sin acuerdo. Además, no se registró ninguna nulidad matrimonial.

Precisamente, y para hacerse una idea general, en función de los criterios de minutación establecidos por el Colegio de Abogados, aunque el precio de un divorcio o una separación suele ser similar, la diferencia se encuentra en si es de mutuo acuerdo (donde el coste mínimo es de 1.100 euros) o hay que acudir a la vía contenciosa, cuyo precio inicial asciende a los 1.430 euros. A esto hay que añadir otras minutas que hacen que el precio vaya adquiriendo un volumen importante.
Ésta es una de las razones que lleva a que en los últimos años, las parejas opten por una ruptura de mutuo acuerdo, ya que entre otras ventajas pueden contratar a un único abogado para que inicie los trámites de divorcio o separación, de modo que sus honorarios son asumidos por los dos. A lo que hay que añadir el ahorro de tiempo, ya que al acudir a la vía contenciosa se dilatan demasiado los trámites. Otra de las causas que inciden en el mutuo acuerdo es que “muchas parejas que se divorcian son jóvenes, que apenas disponen de patrimonio, por lo que lo poco que tienen prefieren repartirlo sin conflictos”, señala un de los abogados consultados.

Otra de las tendencias que están notando lo abogados es que desde que se ha reducido el tiempo mínimo que hay que esperar para divorciarse, que ha pasado de un año a tres meses, cada vez las parejas se aguantan menos y deciden romper su vínculo de unión a la primera de cambio. Así, algunos despachos de abogado han tramitado divorcios de parejas que llevaban cinco meses de matrimonio.