Las plazas del parking de Garrido, entre los 17.000 y los 23.500 euros con IVA

Presentación del proyecto del parking de Garrido.

Las dos empresas que han presentado propuesta plantean unos precios similares a los que hace justo tres años obligaron a desistir del proyecto. Su coste es también próximo al que se estimaba para el parking de Comuneros.

Cerca de tres años después de que se frenara el primer intento por construir un parking en la plaza de Garrido, el Ayuntamiento de Salamanca tiene sobre la mesa dos ofertas de sendas empresas que establecen número de plazas y precios de partida. Y a pesar de que se ha intentado acotar su coste para que no se volviera a repetir lo ocurrido entonces, el caso es que el coste final, con IVA, de lo que se ofrece ahora está próximo a lo que entonces fue inasumible por los vecinos; y, lo más importante, en un coste final que puede dar al traste de nuevo con el proyecto.

 

Este martes el Ayuntamiento de Salamanca dio a conocer los detalles de las dos ofertas que ha recibido para concurrir por el proyecto del parking subterráneo de Garrido. El Consistorio fijó en su día una seria de condiciones básicas, fundamentalmente, que contara con un mínimo de 400 plazas en dos plantas, que las plazas rondaran los 21.000 euros de precio, un plazo de ejecución de no más de once meses y medio y un precio del subsuelo mínimo de 406.002 euros. 

 

Según los datos ofrecidos por el Ayuntamiento, hay dos ofertas. Por un lado, Santher ofrece 812 plazas en tres plantas a un precio de venta entre los 13.996,94 y los 19.421,49 euros (sin IVA); un plazo de ejecución de once meses y 475.000 euros por el subsuelo. Y por otro, la UTE formada por Techisal y Pramacan, que proponen construir 406 plazas distribuidas en dos plantas a un precio de venta entre los 16.500 y los 18.000 euros, un plazo de ejecución de diez meses y 502.000 por la compra del subsuelo.

 

En ambos casos, los precios se ofrecen sin el IVA, del 21% en este tipo de propiedades, con lo que la factura final sube; en el caso de Santher, está entre los 16.935 y 23.499 euros con impuestos; y en el de la UTE, se mueven entre 19.965 y 21.780 euros. Al margen de valoraciones sobre los precios, está claro que, por un lado, están muy próximos a los 21.000 euros que se han establecido como coste para el proyecto del parking de Comuneros, cantidad que ha sido considerada excesiva.

 

Y, lo más importante, que son precios muy similares a los que obligaron a abandonar el proyecto. Cuando en enero de 2011 la empresa Arranz Acinas inició la oferta lo hizo con precios que, con el 21% de IVA incluído, partían de los 21.937,50 euros y llegaban hasta los 23.400; es cierto que las 429 plazas que ofertaba no eran en propiedad, sino por uso para un período de 40 años. Sin embargo, el Ayuntamiento tuvo que renunciar a este proyecto por la escasa demanda que recibió.

 

En Semana Santa de 2011, la empresa no tenía más de 70 reservas de las 167 que se habían establecido como mínimo para seguir adelante con el proyecto. Los altos precios habían levantado las protestas en la zona, un barrio popular con ciertos problemas de aparcamiento, pero en el que no muchos parecían entonces en condiciones de gastar 21.000 euros en una plaza de aparcamiento. Se tomó la prevención de fijar como punto de equilibrio la reserva de un 55% de las plazas para residentes, porcentaje que no se alcanzó y que obligó a renunciar a construir el subterráneo.

 

Hoy, tres años después, los precios se mueven en el mismo rango. La oferta de Santher ofrece plazas por entre 17.000 y 23.500 euros, con IVA, mientras que la de la UTE se mueve entre los 20.000 y los casi 22.000 euros, también con IVA. No muy lejos de los entre 21.000 y 23.000 del primer intento en 2011. Es cierto que ahora las plazas son en propiedad, pero el desembolso no está muy lejos del que obligó a aquella primera renuncia en torno a este proyecto.

 

Está claro también que el proyecto ahora es diferente. Entonces tenía un coste de casi 7 millones de euros para el Ayuntamiento, que además subvencionaba cada plaza construída con 2.000 euros, hasta un global de más de 800.000 euros. Ahora la factura para las arcas municipales se anuncia nula, ya que la construcción corre a cargo de la empresa, que explotará el negocio de la venta de las plazas y, además, pagará por el subsuelo que, eso sí, pasa a ser de su propiedad. De momento, habrá que esperar para conocer qué empresa gana el concurso y se establece algún tipo de cifra de corte para protegerse en caso de que se repita la baja demanda de hace tres años.