Las obras del edificio polivalente terminarán la próxima primavera

Otros proyectos. El municipio espera también la confirmación de su cambio de normativa urbanística y el inicio de los trabajos en las riberas del Tormes, a cargo de la Confederación Hidrográfica del Duero
CECILIA HERNÁNDEZ
El edificio polivalente que la localidad de Huerta está construyendo desde hace unos años se encuentra ya en su recta final, a la espera de que desde el Ayuntamiento se seleccione a la empresa encargada de finalizar las obras. Dentro de unos días se producirá la adjudicación de los últimos trabajos de pintura, calefacción y diversos remates, en los que se incluirá, según confirmó a este diario el alcalde, José María Casado, el mobiliario del edificio. “Esperamos que todo esté listo y podamos inaugurarlo en dos o tres meses, de cara a la primavera”, explicó. Estas obras están financiadas con una subvención de los fondos Leadercal a través de la Asociación Nordeste.

Este centro polivalente tiene como objetivo canalizar y potenciar las posibilidades del municipio como referente turístico y cultural de la comarca. En él se han invertido dos fases de Planes Provinciales de la Diputación y parte del primer Plan E del Gobierno. Contará con teatro, aulas de formación, ordenadores públicos, biblioteca, despachos para asociaciones y una sala de conferencias.

Por otro lado, en cuanto a la renovación de las normas urbanísticas del municipio, que incluyen la reserva de más suelo industrial para futuras empresas, el Ayuntamiento deberá completar determinados requisitos y esperar a la siguiente reunión de la comisión provincial de urbanismo que decidirá si da el visto bueno a ese cambio, como explicó también el alcalde. Finalmente, Huerta continúa a la espera de que comiencen los trabajos de la Confederación Hidrográfica del Duero en las riberas del Tormes a su paso por la localidad.

Se trata de un plan de recuperación que se centrará en la limpieza de la zona y la reforestación, así como en la recuperación del entorno para que sea accesible para los ciudadanos.

Por ello se ha proyectado la creación de una red de sendas peatonales a lo largo de casi tres kilómetros de riberas, protegidas con un vallado de madera, permeable para la fauna. En la margen izquierda se construirá también una zona de esparcimiento para facilitar el baño y el ocio de la población. Toda la vegetación de la senda va a ser limpiada de suciedad y de maleza seca, y se van a plantar especies autóctonas simulando las cuatro tipologías de bosques existentes en la Península Ibérica. En concreto, se van a plantar 93 especies diferentes de árboles y de arbustos típicos de los bosques de ribera, atlántico, mediterráneo y de montaña, junto con especies autóctonas de la cuenca del Duero. Esta actuación se completará con la instalación de carteles interpretativos y con la siembra de herbáceas para mejorar la integración del paisaje.