Las obras del canal se prolongan más allá del próximo 15 de marzo

Babilafuente. La empresa encargada de las obras, Tragsa, trabajará en otros ramales del canal de riego aunque no ha definido todavía una fecha exacta para la suspensión temporal de las mismas
Chema Díez

La empresa encargada de ejecutar las obras en el canal de riego de Babilafuente, Tragsa, confirmó en la jornada de ayer que seguirá en la zona para sustituir más tuberías, por lo que su trabajo se prolongará más allá del 15 de marzo como se apuntó en un principio desde la empresa constructora.

Así, los regantes de Babilafuente tienen la opción de ver mejorado su canal en mayor medida y tratar de superar así todas las averías de los últimos años en los distintos ramales de la zona.

En concreto, de los tubos más pequeños ya se han cambiado cerca de seis kilómetros, mientras que de los más grandes se ha hecho lo propio en poco más de dos kilómetros en el canal de Babilafuente, por lo que casi la mitad de las obras se ha ejecutado, cuando el valor estimado para las mismas asciende a un total de ocho millones de euros.

Asimismo, hasta la fecha de conclusión temporal de las obras, los trabajadores abrirán las zanjas correspondientes para la nueva campaña de riego que ya se retrasará puesto que la primera remolacha aún no puede regarse porque ni siquiera se ha sembrado.

Las lluvias, bien y mal
Por su parte, las precipitaciones caídas en la provincia durante los últimos meses han beneficiado y perjudicado en la misma medida a las obras del canal de Babilafuente; por una parte, las lluvias han provocado un retraso en la siembra de la remolacha de cara a la campaña que viene por lo que el canal no debe estar activo por obligación el 15 de marzo, para ayudar al crecimiento de las primeras remolachas.

Y sin embargo, ha perjudicado a las obras del canal, porque la lluvia dificulta en gran medida la sustitución de las tuberías y causa mayores dificultades para transitar por la zona y ejercer los trámites normales de cambio de tubos.

Hay que recordar que han pasado ya más de tres años desde que los regantes de la zona comenzaron con unos problemas que lastraron su actividad de riego, al menos hasta la fecha actual. Las continuas averías y roturas de los tubos cada poco tiempo provocaban el caos y la indignación entre los profesionales.

La gota que colmó el vaso se produjo el pasado mes de junio en la localidad salmantina de Huerta, cuando la rotura de una tubería causó la inundación de la misma, provocando daños materiales porque el agua incluso llegó a entrar en las viviendas de los habitantes.

A partir de ese momento, la Comunidad de regantes de Babilafuente acordó establecer un turno de riego desde las 07.00 hasta las 22.00 horas para evitar que la presión del agua rompiera los tubos del canal y evitar así males mayores hasta que recibieran una respuesta de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa), que se demoró en exceso en el tiempo. Este retraso hizo incluso que la Comunidad se planteara la posibilidad de demandar a Seiasa.