Las obras de San Polo, mucho más que una restauración

Escultura de San Pedro descubierta en las tareas de rehabilitación de la antigua iglesia de San Polo (Foto:F.Rivas)

Estas tareas han permitido dar luz y explendor a los restos, pero también descubrir dos esculturas ocultas y recuperar sarcófagos medievales. 

Las obras de restauración de la antigua iglesia de San Polo en Salamanca han permitido recuperar el esplendor de la única huella del románico mudéjar en la ciudad, unas mejoras que han ido acompañadas de varias sorpresas como el descubrimiento de dos esculturas ocultas en la fachada de San Pedro y San Pablo.

 

Los operarios vieron durante la tarea de rehabilitación que en las esquinas, debajo del mortero se hallaban ocultas estas dos imágenes, posiblemente ocultas en tiempos de la desamortización.

 

Su ubicación, junto con el alfiz, parece que componían y ornamentaban la fachada, al estar talladas en las piedras situadas en las esquinas y a la misma altura que los soportes verticales, ha informado el Consistorio.

 

Del mismo modo, estas tareas han servido para la exhumación de unos sarcófagos que fueron descubiertos en 1984 durante las primeras obras de restauración realizadas en la iglesia.

 

Estos sarcófagos, que pertenecen a una necrópolis medieval existente bajo el suelo de la iglesia, quedaron a la vista en el transcurso de la excavación de una zanja abierta junto al muro meridional del edificio para construir una cámara de aireación y drenaje que facilita su ventilación y evita las humedades.

 

Dada la imposibilidad de mantenerlos ‘in situ’, por encontrarse en la traza de la cámara de aireación realizada para resolver las humedades, el Ayuntamiento los ha depositado provisionalmente en un espacio protegido y ambientalmente estable como es el edificio municipal del Cerro de San Vicente para su limpieza y restauración.

 

RESTAURACIÓN

 

Las obras de restauración de la antigua iglesia de San Polo, que ya han concluido, han contado con una inversión de 76.835 euros. Y han permitido “recuperar, conservar y restaurar” los restos de esta iglesia cuya construcción data del siglo XII y está considerada como la única románico mudéjar que se conserva en la ciudad.

 

Las obras, que han tenido como principal finalidad resolver los problemas causados por la humedad provocada tanto por la lluvia como por el agua que aporta el terreno por capilaridad, han consistido en la reparación y consolidación de muros y pilastras, limpieza de fábricas con eliminación de líquenes, eliminación de enfoscados y rejuntados y reposición con mortero de cal, consolidación de las fábricas y cosido de sillares y dovelas.

 

Además, los técnicos han llevado a cabo la sustitución puntual de elementos de ladrillo y de piedra degradados, limpieza y reposición de elementos singulares como el alfiz gótico, repaso de carpinterías y eliminación de la hiedra que envolvía el muro sur.