Las obras de Cabeza de Horno carecen de permiso municipal

Proyecto. Las tuberías de abastecimiento de la zona Yeltes pasarán por el centro de la villa. Pleno. El alcalde sostiene que no es necesaria licencia de obra pero sí al menos la autorización del Ayuntamiento
Miguel Corral

El primer pleno municipal del año, aunque correspondía al que debió celebrarse el 30 de diciembre pasado, pasó sin debate alguno por una convocatoria sin contenido, circunstancia que fue reprochada por el portavoz del PSOE, Toribio Plaza, argumentando la importancia de este Ayuntamiento como para evitar que no se llevara a cabo ninguna propuesta desde la Alcaldía.

Esta sesión ordinaria estuvo centrada únicamente en el turno de ruegos, eso sí, una larga lista que pronunció de uno en uno el portavoz socialista. Quizá el tema más preocupante de los abordados en esta sesión por el edil del PSOE fue el ruego, a modo de pregunta, que éste formulaba al alcalde solicitándole información sobre las actuaciones previstas en el casco urbano de Vitigudino como consecuencia de las obras de ampliación de Cabeza de Horno.

Según explicó Plaza, y que reconoció el alcalde, el proyecto de ampliación de abastecimiento a la zona Yeltes pasaría por el centro del casco urbano de Vitigudino, lo que sin duda tendrá consecuencias para los vecinos, especialmente para los situados en la calle Matadero y la zona de Abajo de Santa Ana, con el engranaje de accesos que supone la rotonda situada junto a la estación de autobuses.

A este respecto, el regidor vitigudinense, Julio Santiago, aseguró que se mantendrá “atento” después de que la empresa concesionaria de las obras no haya solicitado autorización para acometer las actuaciones necesarias dentro del casco urbano, si bien, el primer edil reconoció haberse informado hace unas semanas sobre el proyecto en cuestión hasta averiguar que “no requiere licencia de obra pero sí una autorización de su paso por el municipio”, trámite que aún no se ha producido y ha sembrado la perplejidad e “inquietud” del alcalde, independientemente de que este proyecto, realizado por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, sea considerado de interés público.

Otro de los apartados en el que Plaza intentó sonrojar al regidor hizo referencia a la utilización de empleados municipales en la mejora del acceso a la parcela del centro de salud, y que Santiago reconoció como “una necesidad y sin un coste considerable para las arcas municipales”.

También, objeto de crítica en este pleno fueron las previsiones presupuestarias de 2009 en las que se contemplaban la enajenación de parcelas públicas en el polígono industrial, situación que no se ha producido y que en opinión de Plaza arrastrará un déficit presupuestario en el ejercicio, por lo que pidió “contención” en el gasto, al mismo tiempo que solicitó un informe de ejecución presupuestaria de 2009.

En este mismo capítulo económico, el PSOE pidió información sobre el destino de los ingresos obtenidos por la venta de la última de las viviendas sociales, bien si había ido a amortizar el crédito solicitado para su construcción, o sufragar otros gastos municipales. Este ruego tuvo por contestación que “el Ayuntamiento ha venido soportando al Patronato de Vivienda su financiación, por lo que estaríamos hablando de una cantidad similar al importe de la venta de esta vivienda”.