Las mejores vistas de la ciudad

Vistas desde Ieronimus (Foto:F.Rivas)

Ieronimus abre al público la ventana que ofrece las vistas desde el punto más alto de la ciudad

La exposición ‘Ieronimus’ en la Catedral de Salamanca ha ampliado su recorrido, lo que permitirá a visitantes y lugareños disfrutar de unas vistas únicas desde el punto más alto de la ciudad.

 

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco y el deán de la Catedral, Ángel Rodríguez, han inaugurado las dos nuevas estancias con las que se culmina el proyecto de restauración de la Torre de las Campanas de la Catedral Nueva y se da un paso más para convertir el conjunto catedralicio en “un gran museo para Salamanca”.

 

La Sala del Reloj y la Sala del Cuerpo de Campanas ofrecen al visitante dos nuevas estancias que recorrer y que permitirán al visitante ascender desde la mazmorra hasta el cuerpo de campanas, a través de las torres.

 

Fernández Mañueco ha recordado que la restauración de la Torre de las Campanas es “la gran inversión en 2013 del Ayuntamiento de Salamanca, con un presupuesto de más de un millón de euros, y también la gran aportación al quinto Centenario de la Catedral Nueva”.

 

Esta inversión en el templo salmantino,  por el que han pasado durante la última década más de un millón de visitantes para entrar en ‘Ieronimus’, “generará más visitas y esas visitas generarán a su vez riqueza en la ciudad de Salamanca”, según el alcalde.

En este sentido, el alcalde ha reiterado el compromiso del Ayuntamiento para invertir en la recuperación del patrimonio salmantino, “siempre que se destine a la apertura pública de nuevos espacios”.

 

NUEVAS ESTANCIAS

 

La utilización de las últimas tecnologías, como los semáforos digitales, que regulan el tránsito en la subida y bajada, un audiovisual o las pantallas táctiles, son algunos de los aspectos destacados en la intervención en las dos nuevas estancias.

 

Las piezas de la maquinaria original del reloj de la torre y  unaudiovisual, que permite adentrarse en el llamado ‘Tiempo de las Catedrales’ convierten la Sala del Reloj en un espacio “único”. 

 

Se trata de una estancia en la que, a través de su musealización, se ponen de manifiesto las huellas de los avatares que ha sufrido la torre: el incendio, la ampliación de la Torre, el terremoto de Lisboa y las medidas tomadas para que esta torre siguiera existiendo.

 

La Sala del Cuerpo de Campanas por otra parte, permitirá a los visitantes contemplar la ciudad desde su punto más alto, la torre de las campanas con sus 92 metros . -la segunda torre histórica más alta de España tras la Giralda- y hacerlo en las cuatro direcciones.

 

Asimismo, la cercanía permitirá participar además en una “llamada de campanas”. Y obtener como regalo de la Catedral “un toque de campanas personalizado”, enviándolo al correo electrónico a través de una pantalla táctil, han informado los intervinientes en la inauguración de los nuevos espacios.

 

Esta estancia está situada en el interior del recrecido, realizado en el siglo XVIII, que está formado por el cuerpo de arcos que albergan las campanas, el ochavo, cúpula, linterna, cupulín, pináculo, cruz y veleta.

 

La colección de campanas de la Catedral está formada por un conjunto de nueve piezas, situadas en los arcos de la estancia, más la campana mayor situada en el balcón del ochavo.

 

Las paredes de la sala están repletas de inscripciones que hacen referencia a advocaciones y peregrinaciones, que han sido conservadas como homenaje a quienes, en tiempos pasados, dejaron sobre los lienzos señal de su presencia.

 

RESTAURACIÓN TORRE

 

La apertura de estos dos nuevos espacios se realiza gracias a la rehabilitación de la Torre de las Campanas, proyecto que fue adjudicado a la empresa Construcciones Cabero por un importe de más de un millón de euros. El plazo de ejecución propuesto fue de siete meses y las obras han terminado antes del plazo previsto.

 

Según el proyecto redactado por el arquitecto Valentín Berriochoa las intervenciones comprenden tanto la restauración exterior como la adecuación interior de la torre.

 

La restauración en el exterior de la Torre ha permitido, además, mejorar el zócalo, el cuerpo de campanas, la bóveda alta, la linterna, el cupulín y la veleta. La intervención precisó del montaje de un andamio cuya altura alcanzó 92 metros, equivalentes a un edificio de 30 plantas.

 

La escalera redonda de piedra y la rectangular de madera han sido también objeto de la restauración. En la Sala del Reloj, situada en el más alto de los niveles medievales de la torre, se ha restaurado el suelo con un forjado horizontal de vigas de madera con plano horizontal de tablero y acabado con pavimento de tarima de madera