Las medidas fiscales del PSOE atacan el "fraude y la economía sumergida"

Fotos: Carmen Armijo Herrera

Los candidatos al Congreso y al Senado del PSOE por la provincia de Salamanca, Rosa Rubio y Alfonso Calvo, presentaron la batería de propuestas socialistas en materia de fiscalidad, fomento del emprendimiento y apoyo a la creación de empresas.

Rosa Rubio, funcionaria del cuerpo técnico de la Agencia Tributaria y candidata socialista al Congreso en las elecciones del 20 de diciembre, enumeró las medidas fiscales del PSOE que se basan en la preocupación de los españoles por el fraude y la corrupción. Aseguró que la lucha contra el fraude y la economía sumergida “es una prioridad para cuando lleguemos al Gobierno, porque con ella aflorarán bases imponibles, se dotará al sistema impositivo de mayor progresividad, y hará que el sistema tributario contribuya al incremento de la productividad y de la economía española”.

 

El programa socialista se basa “en el principio de equidad, el que más gana, paga más; y a igual nivel de renta, igual tributación, independientemente de las fuentes de renta”, aclaró la candidata.

 

Por un lado, el PSOE aprobará el estatuto de la agencia estatal de administración tributaria para “reforzar su independencia y su profesionalidad, con el objetivo de que trabajen sin injerencias políticas”. A lo que también ayudará, su propósito de aumentar la plantilla, en cuatro años, “en 5.000 empleados públicos para luchar contra el fraude, mientras que en la legislatura del PP se ha reducido en 1.800 efectivos”, según criticó Rubio. Además, se mostró tajante al afirmar que con el PSOE “no habrá ningún amnistía fiscal”.

 

La nueva política fiscal de Pedro Sánchez, conllevará también una reforma integra de la tributación de la riqueza, “acabando con la descoordinación del impuesto sobre la renta, de sociedades, de patrimonio, de sucesiones y de donaciones, para actuar contra aquellas rentas que logran eludir sus obligaciones gracias a los recovecos legales”. La reforma profundizará  en el Impuesto de Sociedades, “ensanchando las bases imponibles y elevando la recaudación, revisando exenciones y bonificaciones, para alcanzar mayor tributación de las sociedades”.

 

Finalmente, abogó por la puesta en marcha de la fiscalidad ambiental conforme a los estándares europeos, con impuestos sobre emisiones de CO2 o sobre los vehículos a motor, lo que significaría “una fusión entre el de matriculación y el de circulación”.

 

AUTÓNOMOS Y EMPRENDIMIENTO

 

El candidato al Senado, Alfonso Calvo, como autónomo y empresario, manifestó por su parte que “la presión fiscal está concentrada en muy pocos contribuyentes, y como consecuencia el gasto público recae, sobre todo, en las rentas del trabajo medias y bajas”. Una cuestión que, a su juicio justifica la necesidad de una nueva política fiscal “que haga más eficiente el sistema tributario y redunde en un nuevo modelo económico, incentivando la inversión productiva, el emprendimiento y la innovación”.

 

Las iniciativas del PSOE profundizan en los trabajadores autónomo, “que necesitan un gran apoyo, ya que, actualmente, tienen “más obligaciones que derechos, y hay que facilitarles cuotas más competitivas y créditos para la inversión a bajo interés”, explicó el candidato. En esta línea, propuso “bajadas en las cuotas de la Seguridad Social para los autónomos, que son los que crean la mayoría de los puestos de trabajo; un sistema de pago de autónomos que coticen por los rendimientos que reciben o que las retenciones de los impuestos se adapten a los ingresos realmente percibidos”.

 

Alfonso Calvo asegura que, con medias como estas, se impulsaría la productividad y se activaría el pequeño comercio “que tanto ha sufrido en algunos barrios de la ciudad y la provincia, hasta el punto del cierre”.