Las llamas calcinan 350 hectáreas de monte bajo y de matorral

Villarino de los Aires y Pereña de la Ribera. Las rachas de viento perjudicaron las labores de extinción, provocando la activación del nivel 1. Causas. La Guardia Civil asegura que el incendio fue intencionado
MIGUEL CORRAL

Unas 350 hectáreas de monte bajo y matorral resultaron ayer calcinadas en los términos municipales de Villarino de los Aires y Pereña de la Ribera, lo que colocan a este incendio como el más importante de los acaecidos en la provincia en lo va de verano.

El inicio de las llamas tuvo lugar en Villarino de los Aires sobre la una de la madrugada de ayer, en el paraje conocido como El Gargallón y situado en el camino municipal que une este municipio con el anejo de Cabeza de Framontanos, para momentos después adentrarse en el entorno conocido como Las Carrasqueras con dirección a la central hidroeléctrica propiedad de la empresa Iberdrola.

Las rachas de aire que se producían a lo largo de toda la madrugada perjudicaron las labores de extinción a pesar del fuerte dispositivo de medios y personal trasladado hasta el lugar del siniestro, por lo que, unido a los escasos accesos disponibles en la zona, el fuego alcanzó una larga lengua de cenizas que llegó hasta las inmediaciones de la central hidroeléctrica, lo que motivó la declaración de nivel 1.

Aunque en ningún momento estas instalaciones corrieron serio peligro, las llamas volvieron a avivarse sobre el mediodía para adentrarse en el término municipal de Pereña de la Ribera, lugar donde quedaron calcinadas unas 150 hectáreas de monte bajo y matorral. En ninguno de los casos, el fuego alcanzó los dominios del Parque Natural Arribes del Duero a pesar de que ambos municipios mantienen parte de su término municipal en el espacio protegido.

En torno a las 14.00 horas, el fuerte dispositivo de medios y personal lograba su control junto a la carretera provincial que une Villarino y Pereña, a 1,5 kilómetros del casco urbano de esta última localidad. En las labores de extinción participaron dos técnicos de Medio Ambiente, cinco agentes medioambientales, las unidades helitransportadas de El Bodón, El Maillo, Guadramiro y Villaralbo, cuatro helicópteros, dos autobombas, seis cuadrillas de tierra, un técnico de la Brigada de Investigación de Incendios, varias patrullas de la Guardia Civil de la demarcación de Vitigudino y dotación de Bomberos de la Diputación. Según la Guardia Civil el incendio fue provocado, aunque se desconocen las causas, y todos los indicios apuntan a un vecino de Villarino que tiene sus facultades mentales perturbadas, “aunque no descartamos otros sospechosos”, aseguraron desde el Cuerpo benemérito. Todos los años esta localidad sufre varios incendios. Éste no era el primero del verano ya que hace cuatro días ardían 0,5 hectáreas en otra zona del término municipal. El alcalde de la localidad, José Martín, lamentaba que una vez más Villarino sea protagonista en esta serie de sucesos. “Se sospecha de una persona pero hay que dejar trabajar a la Guardia Civil. Este incendio se repetía hace cinco años y no existen intereses ganaderos ni de otra índole que pudieran justificar lo que es injustificable”.