Las inquietantes conexiones entre el nuevo propietario del Helmántico y el expresidente del Real Zaragoza

Captaciones del Salmantino en el Helmántico el pasado día 16 (Foto: Teresa Sánchez)

Uno de los cargos clave en los negocios del expresidente más odiado del Real Zaragoza llevaba el mando de la sociedad que el inversor mexicano ha usado para comprar el estadio. Su primer dueño tiene 371 sociedades, muchas con un nombre casi idéntico al usado para esta operación.

La compra del estadio Helmántico ha sido una historia rocambolesca que, a buen seguro, todavía dará que hablar. No hay más que ver su último capítulo: al registro de la propiedad acudieron el administrador concursal de la Unión Deportiva Salamanca SAD, Eduardo Pérez Cruz; Miguel Alejandro Miranda como administrador de la mercantil Desarrollos Empresariales Deportivos SL y Carlos Martín, presidente del CF Salmantino, el club que realmente está capitalizando el uso del estadio. Sin embargo, de la película de la compra lo que más asombra es el historial de la sociedad a través de la que se ha hecho la operación. Una estructura con sabor a proyecto fallido de fútbol: el que casi lleva a la desaparición al Real Zaragoza.

 

La nueva sociedad propietaria del Helmántico se denomina Desarrollos Empresariales Deportivos, y hay varios detalles que desentonan. El primero, que la sociedad se dedica según sus estatutos al comercio al por mayor de todo tipo de artículos, desde cintas de vídeo a artículos de marroquinería o cerámica, como figura en su información registral. La sociedad, bajo su actual denominación, es heredera de una con el nombre de Desarrollos Empresariales Ladoga, a la que se cambió el nombre recientemente, y que fue creada hace algo más de dos años, en mayo de 2014. Y tiene numerosos 'hermanos' con el nombre Desarrollos Empresariales y diversos 'apellidos'.

 

Todas estas sociedades 'familiares' tienen en común a su primer dueño. Se trata de Juan José Ullastres García, administrador de ¡371 sociedades! y con cargo en una veintena. Fue adminsitrador único de la sociedad que ahora ha comprado el Helmántico hasta el 21 de julio de 2014, cuando dejó paso a un nuevo administrador, José Guerra Álvarez, que a su vez dejó el sitio en agosto de 2014 a Miguel Alejandro Miranda.

 

Estos dos sucesivos cambios en los cargos se producen al tiempo que un hecho destacado en la historia de las sociedades anónimas deportivas de España: en julio de 2014 Agapito Iglesias dejó de ser cargo y máximo accionista del Real Zaragoza. Con su marcha el club maño cerró una de sus etapas más negras, una gestión que estuvo a punto de llevar a la desaparición al club y que provocó un movimiento social sin precedentes en la capital aragonesa para echar a Agapito del Real Zaragoza. Se marchó dejando una importante deuda: 34 millones a los clubs, 19 a las cajas, ocho a exjugadores, 4,6 a jugadores 1,4 a entrenadores... 

 

Iglesias, que todavía tiene 'coleando' asuntos legales vinculados a la inmobiliaria del Real Zaragoza, ha recurrido a José Guerra, antecesor del inversor mexicano Miranda, como hombre clave en algunas de sus sociedades. Por ejemplo, se ocupó de la liquidación del Grupo Empresarial Esmeralda, en el que Agapito fue administrador hasta finales de 2014, y con la que el Real Zaragoza tenía deuda; esta sociedad ya está extinguida. Y también en Stalia Real State, inmobiliaria con participación de Agapito que está en proceso concursal y en la que Guerra es cargo. También fue cargo en el Real Zaragoza en la última etapa tras la marcha de Iglesias.

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