Las gasolineras de la Comunidad venden 1.600 millones de litros menos por el céntimo sanitario

BORIS GARCÍA

Las estaciones de servicio de Castilla y León calculan que el recargo de 4,8 céntimos/litro instaurado en marzo de 2012 ha reducido un 22% el consumo de carburantes en la Comunidad: son 1.600 millones de litros menos. 

La implantación hace dos años y medio del denominado céntimo sanitario le ha pasado una importante factura a las estaciones de servicio. Al menos, así lo indican las cifras que el sector maneja y que son millonarias, tanto en litros como en euros, una merma importante de ingresos que tiene que ver directamente con la huída de muchos consumidores, profesionales fundamentalmente, que se han ido a repostar a comunidades limítrofes con precios más ventajosos y que se han llevado buena parte de lo que pierde Castilla y León.

 

Según los datos de Avecal, la Agrupación de Vendedores al por menor de Carburantes y Combustibles de Castilla y León, la reducción del consumo de carburantes ronda el 22% en comparación con el consumo anterior a la aplicación del impuesto autonómico. Fue en marzo de 2012 cuando la Junta decidió aprovechar el tramo regional de este impuesto, con una cuota de 4,8 céntimos de euro/litro. Utilizando para comparar los datos del mes de julio, Avesal asegura que entre julio de 2011, todavía sin el impuesto, y julio de 2014, ya aplicado, la reducción en toneladas del consumo de carburantes en Castilla y León es del 22%.

 

Hay provincias más afectadas que otras, caso de Ávila (-29%), Burgos, Salamanca y Segovia (-27% todas ellas), fronterizas con comunidades donde las condiciones son más ventajosas y donde la venta de carburantes ha crecido de manera notable. Las menos afectadas son Soria (-12%), Valladolid y León (-15%) y Zamora (-18%). Los datos de venta de carburantes, en toneladas, están tomados de las estadísticas oficiales de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores).

 

Más contundente es el dato que ofrece Avesal sobre la merma en la venta de carburantes que la aplicación del céntimo sanitario ha supuesto para las gasolineras regionales. Según la patronal, desde el 1 de marzo de 2012 y hasta el 31 de julio de 2014, la reducción de ventas de carburante suma la cifra de 1.647.901.960,28 litros; más de 1.600 millones de merma que las estaciones de servicio achacan directamente al céntimo sanitario. Hay que recordar que, en 2013, el consumo de carburantes de automoción se redujo en España una media del 6,3%; el dato nacional tiene que ver con la menor demanda por la crisis. Pero entre el 6% nacional y el 22% de Castilla y León hay una gran distancia que los empresarios de gasolineras achacan al impuesto regional.

 

El principal motivo es la huída de muchos profesionales a otras comunidades donde repostar sale más barato. Los ciudadanos que usan el transporte particular no tienen muchas más opciones que seguir repostando en su entorno, pero las flotas y los profesionales, que hacen muchos kilómetros y pueden elegir donde repostan sí pueden elegir. Muchos han decidido irse a comunidades y provincias limítrofes.

 

Eso se nota en los datos de las autonomías y provincias que más afectan a la venta de carburantes en Castilla y León. En Madrid y País Vasco el consumo de carburantes de automoción no solo no ha bajado, sino que aumenta: un 4% en Madrid y un 12% en las provincias vascas, que tienen una fiscalidad más favorable. Y en el caso de Álava el alza de ventas llega al 28% de media. También La Rioja (+5%) y Aragón (+7%) aumentan la venta de carburantes. Y en todos los casos el consumo crece para el gasóleo, combustible más demandado por el parque móvil, pero también el que usan los profesionales.

 

En otras comunidades limítrofes como Asturias, Cantabria, Galicia, Castilla-La Mancha y Extremadura se ha reducido la demanda de carburantes de automoción, pero no tanto como en Castilla y León: la que más pierde, la comunidad manchega, se queda en la mitad, un 11% de merma.

 

La merma de cifra de negocio para las estaciones de servicio es importante, pero la reducción de consumo también tiene un efecto para la Junta, que podría haber recaudado en impuestos de actividad y otros ingresos la mayor actividad que tendrían las gasolineras. La merma el litros equivale a 79 millones de euros si lo multiplicamos por los 4,8 céntimos de euro por litro.