Las garras de la crisis hacen daño a los salmantinos

Las dificultades económicas obligan a que personas que “nunca pensaban que se iban a encontrar en esa situación” pidan ayuda en Cruz Roja Salamanca
El presidente provincial de Cruz Roja en Salamanca, Jesús Juanes, ha manifestado que la prolongación de la crisis económica está obligando a pedir ayuda a personas que “nunca pensaban que se iban a encontrar en esa situación”.

Durante la presentación de la Memoria de Actividades 2011 de la organización humanitaria salmantina, el presidente ha indicado que en estos tiempos de dificultad económica es “muy importante” la labor que desempeñan los profesionales y los voluntarios de Cruz Roja.

En este sentido, el secretario general de la ONG en Salamanca, Carlos Santos, y el coordinador provincial, Javier Vicente, han animado a los ciudadanos a que colaboren económicamente o en distintos ámbitos para ampliar sus actuaciones. “Podríamos haber llegado a más necesidades si hubiésemos tenido más recursos”, ha apostillado Javier Vicente.

Cruz Roja Salamanca contó durante el pasado año 2011 con un presupuesto total de 6.591.000 euros, que le sirvió para atender a 54.636 personas. De ellas, 18.100 fueron usuarios de atención diaria, otros 14.130 recibieron una ayuda puntual, cerca de 7.000 fueron alumnos y 15.504 se computaron como participantes en actividades de sensibilización.

En el capítulo de “medidas contra la crisis económica”, Cruz Roja recibió 258 solicitudes de ayuda de emergencia para 967 personas, que en su mayoría fueron finalmente beneficiarios. Solo un “pequeño” número fue desestimado al no considerarse su petición “una emergencia o una situación de primera necesidad”.

Además, durante el pasado ejercicio, la organización humanitaria continuó con la asistencia en situaciones de emergencia, apoyo a la salud, actuaciones en defensa del Medio Ambiente, fomento del empleo, actividades de sensibilización, cooperación internacional, asistencia a personas mayores y personas con discapacidad, atención a inmigrantes y colectivos en exclusión social, intervenciones en ciudadanos con problemas de drogadicción, talleres para la lucha contra el Sida, apoyo a reclusos, asistencia a víctimas de violencia de género y programas para infancia y juventud.