Las estrellas del calendario

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El Palacio de los Serrano acogió ayer martes, 4 de diciembre, la gala de presentación de la sexta edición del calendario de la Asociación de Síndrome de Down de Ávila. Los protagonistas fueron los niños de la asociación que un año más han conseguido hacer reír a todos los asistentes, y además nos acompañaran en casa durante doce meses…y algunos años más

Muchas veces el acto más sencillo es el que logra arrancar el mayor número de aplausos a los asistentes, y es que cuando el sentimiento invade un lugar, de nada nos sirven adornos y florituras. El Palacio de los Serrano fue un año más, y ya van seis, el marco incomparable donde desvelar a los grandes protagonistas del “calendario del año”…y no me refiero a uno en el que salga modelos espectaculares sino al almanaque protagonizado por los niños y niñas de la Asociación de Síndrome de Down.

 

Este año tengo la suerte de acompañarles en una de las fotos, y he de decir que la sesión fue muy amena y divertida. Porque como bien nos decía el fotógrafo a vosotros no os voy a hacer caso, me da igual como salgáis, los importantes son los niños. Y qué razón tenía, porque aunque al principio estaban serios y cohibidos, al final bailaron con nosotros, jugaron y acabamos por los suelos.

 

Este año la imagen de los participantes está acompañada por el logotipo de la marca Ávila, algo que nos une, lo mismo que la acción solidaria del calendario. Imágenes en blanco y negro que transmiten emotividad, matizadas con colores fuertes para transmitir los sentimientos de todos los que hemos participado de un acontecimiento así a lo largo de estos seis años.

 

Los discursos fueron breves, y eso que Pilar Florencio dijo que en la cena anual de la asociación había hablado durante casi media hora. Una de las anécdotas es que el alma mater del proyecto, Esther Martín, fue “obligada” por Pilar y por el maestro de ceremonias, Gonzalo Jiménez, a subir al escenario. Algo visto y no visto,  pero sus palabras quedaron en el recuerdo de todos “este proyecto me ha ayudado a ser mejor persona”. A todos los que estábamos allí también.

 

Carlos Aganzo ha prestado su pluma para escribir unos versos que hablan de lo que es la asociación y de cómo se sienten los que forman parte de ella. Para ilustrarlos se ha utilizado una tipografía creada por Anna Vives, una chica con Síndrome de Down, que representa al mismo tiempo la diferencia y la igualdad de este colectivo dentro de la sociedad.

 

Y es que como nota destacada este año han participado dos niños “normales”, justamente para señalar que “normales” somos todos. Las diferencias sólo están en los ojos del que mira.