Las entregas de remolacha se reducen un 60% en las tres últimas semanas

Previsión. La molturadora de La Bañeza cerró temporalmente el 2 de enero y Toro aguanta con 6.000 toneladas diarias pero puede tomar el mismo rumbo
ICAL / CH. DÍEZ

Las entregas de remolacha en las cuatro azucareras de la Comunidad se redujeron un 60 por ciento en las tres últimas semanas ante la imposibilidad de acceder con la maquinaria a numerosas parcelas de cultivo para retirar el tubérculo por las lluvias.

Así, tras mantener un media de recepción de alrededor de 200.000 toneladas semanales en la Comunidad desde el inicio de la campaña, esa cifra se vio rebajada progresivamente desde que comenzó 2010, hasta recibir sólo 76.230 toneladas en los últimos siete días, con 2,2 millones de toneladas.

Este descenso estuvo provocado por las inundaciones en parcelas, que en algunas zonas tradicionales de cultivo de remolacha, como en el Páramo de León, obligaron a una recogida nula durante las dos últimas semanas y, como medida transitoria decidió cerrar la molturadora de La Bañeza desde el 2 de enero hasta que los tractores puedan volver a las tierras.

Por su parte, en la planta zamorana se recibieron durante la última semana casi 50.000 toneladas, cifra prácticamente idéntica a la media del mes de diciembre. En estos momentos, Toro ha recibido 545.181 toneladas de las 890.000 que tiene aforadas, por lo que aún falta por entregar más de la mitad.

A la hora de comparar la polarización media de la remolacha recogida en la Comunidad en la actualidad con la de las últimas semanas de 2009, no se aprecia prácticamente diferencia, ya que se mantiene en los 17,81 grados, ligeramente inferior a los 17,86 del 27 de diciembre. Ello supone un descuento del 11,21% a estas alturas, medio punto más que hace tres semanas (10,71%).

Toro, pendiente del cielo
Por otro lado, la fábrica de Toro permanece a la espera de la evolución meteorológica de los próximos días para tomar una decisión definitiva, aunque la intención es aguantar con una molturación de 6.000 toneladas al día, porque por debajo de esa cifra sería imposible. En el caso de que se produjera el cierre de la fábrica, se prolongaría por un periodo de tiempo de veinte días más o menos, tal y como ocurrió el pasado año, alargando aún más la campaña remolachera.

Hay que recordar que aún queda por entregar entre un 40 y un 45% del total, con lo que en condiciones normales, la campaña podría prolongarse hasta mediados del mes de marzo.

Lo ideal para la recogida del cultivo sería que las precipitaciones diesen una tregua al campo para que los agricultores puedan entrar en las tierras; acto seguido, los camiones transportarían la remolacha a la fábrica y no se amontonarían como se ha hecho hasta ahora.

Por último, destacar que los próximos días pueden ser decisivos para conocer una decisión definitiva sobre el cierre o no de la azucarera zamorana.