Las enfermeras de Salamanca alzan la voz contra el Decreto que acaba con su independencia

Enfermería

Asepsia Salamanca inicia una campaña de recogida de firmas con la que respaldará su petición a la Consejería de Salud para que recurra el decreto gubernamental de la prescripción enfermera.

“Ya pasó el tiempo de que las enfermeras estemos sentadas al lado del médico sin poder hacer nada antes de que nos lo manden”, esa es la frase que más se repite entre el colectivo de enfermería desde que a finales del pasado mes de diciembre sea aprobara el Real Decreto de Prescripción Enfermera.

 

Un Decreto que se varió a última hora, sin consultar con la profesión, y que según valoran desde Asepsia Salamanca (Asociación salmantina de enfermería para sustitutos interinos y áreas) “deja en una situación peor, tanto a profesionales como a pacientes". Es por eso que se han movilizado y han iniciado una campaña de recogida de firmas en hospitales públicos y privados y centros de salud, para presentar ante el Consejero de Sanidad de la Comunidad la petición de que solicite al Gobierno central, tal y como se ha hecho en otras comunidades, que este Decreto sea modificado.

 

El problema que ha generado este Decreto radica en que,en el caso de los medicamentos sujetos a prescripción médica el texto establece que será necesario que el médico “haya determinado previamente el diagnóstico, la prescripción y el protocolo o guía de práctica clínica y asistencial a seguir” por parte del enfermero.

 

"Esta situación impide expresamente cualquier actuación o decisión enfermera relacionada con estos medicamentos porque prohíbe indicar, usar y prescribir cuando esta no vaya acompañada de una prescripción médica realizada de forma oficial”. Algo que afecta de lleno a gran parte de la actividad asistencial de los enfermeros pues el Real Decreto habla expresamente del "uso" de los medicamentos.

 

No en vano, en todos los ámbitos donde los enfermeros desarrollan su trabajo, ya sea en hospitales, atención primaria, instituciones penitenciarias, ambulancias, residencias, servicios de salud laboral… etc., la prescripción enfermera suponía sin duda una herramienta fundamental para garantizar la continuidad de los cuidados y agilizar la toma de decisión respecto al proceso de salud del paciente. “Ahora estamos entorpeciendo el sistema. Antes existía una consulta de enfermería a la que venían pacientes que ahora tienen que pasar previamente por el médico. Era un terreno propio de actuación que ha sido eliminado”, nos cuentan desde Asepsia, que ha emprendido esta campaña de recogida de firmas con el apoyo de todo el colectivo en Salamanca.

 

En los centros de salud, y ante el caos que esta situación ha generado, la mesa de Enfermería ha colocado unos carteles que explican a los pacientes las modificaciones que introduce esta orden gubernamental. Bien visible en la parte inferior de los carteles la propia mesa de Enfermería aclara a los pacientes no estar de acuerdo con estas modificaciones.

 

Cartel informativo para los pacientes sobre el nuevo proceso

 

Hasta la entrada de este Decreto, los profesionales de enfermería estaban prescribiendo medicamentos siguiendo protocolos y guías de la práctica clínica. Es decir, sin el diagnóstico ni la prescripción previa del médico, ya que se trata de situaciones que forman parte del ejercicio profesional de la enfermera.

 

Por ejemplo: Administrar una vacuna al paciente después de realizarle una valoración clínica y eso es aplicable tanto a la vacunas pediátricas (Difteria, Tos Ferina, Tétanos, Hepatitis B, etc.) como a las vacunas de adulto (gripe, tétanos y difteria, meningococo C, vacunas del viajero…). Estos protocolos ya no son válidos porque tienen que ser aprobados y consensuados en el Consejo Interterritorial.

 

O, por ejemplo, protocolos que se vienen utilizando en cuidados intensivos o en otros servicios especiales, teóricamente no sirven y tienen que ser aprobados, tal y como específica el propio Real Decreto.

 

Hay circunstancias que increíblemente parece que no se plantearon al aprobar el Real Decreto. Por ejemplo, en casos de asistencia de equipos de urgencia (donde a menudo no viaja un médico), o las unidades de cuidados críticos donde el tiempo de reacción es crucial para salvar vidas y puede depende de la decisión inmediata ¿debe esperar la enfermera a tener un diagnóstico y una prescripción médica en los casos de urgencia?

 

UNA CARTA DE LA GERENCIA REGIONAL ENREDA MÁS LAS COSAS

 

A todo esta problemática se suma además de que desde la Gerencia Regional se ha remitido un escrito que ha llegado a los médicos pero no a las enfermeras en el que se asegura que todo sigue igual y se invita a actuar como se venía haciendo hasta diciembre. Las enfermeras denuncian que eso no es así porque “ahora tienen que entrar en el terreno que siempre ha sido de la enfermería para indicarnos cuál debe ser nuestra actuación”.

 

Un escrito parece incitar a no hacer caso al Real Decreto lo que pone a los médicos y, sobre todo, al cuerpo de enfermería en una situación complicada. Por ley necesitan que se les indique y prescriba lo que deben hacer pero muchos no quieren hacerlo porque lo dice la Gerencia.

 

Una situación complicada que desde la enfermería de Salamanca se quiere hacer más visible porque denuncian que este Decreto va en contra de los intereses de los pacientes y de la realidad sanitaria. Por eso se ha iniciado esta campaña de recogida de firmas que habrá que ver si tienen eco o no desde la Consejería de Sanidad.