Las 'credenciales' de la nueva patronal: 500 euros de capital, sede prestada y sin cuota ni directiva conocidas

Plana mayor de la asociación Empresarios de Salamanca, en un acto público.

La confederación paralela se declara mayoritaria y se arroga la representatividad del empresariado de Salamanca, pero ¿está preparada para ser tan útil como pretende?

La nueva Confederación de Empresarios ha irrumpido esta semana en el panorama con suerte desigual. Goza, seguro, del 'favor' de su mayor respaldo, el alcalde Alfonso Fernández Mañueco, pero el caso es que no ha logrado colarse en el diálogo social y tampoco ha terminado por sentarse en la mesa del Consejo de Ciudad. El necesario análisis jurídico de la representatividad que dice ostentar ha obligado a posponer su estreno oficial. De momento, tendrá que decidir si recoge el guante de Juan Manuel Gómez, el presidente de la confederación auténtica, Confaes, que les ha retado a poner sobre la mesa sus credenciales.

 

Mientras llega ese momento, la 'otra' patronal asegura ser la mayoritaria y la más representativa, pero sus mimbres no dicen lo mismo. Al menos, no en cuestión de medios económicos o de estructuras, necesarias ambas cosas para dar servicios a sus asociados. En esta cuestión, su alcance parece limitado. Tanto como los 500 euros con los que se ha constituído la asociación.

 

Tras presentarla en diciembre, ya están disponibles sus estatutos, a los que TRIBUNA ha tenido acceso. En su artículo 28, el primero del capítulo sobre el régimen económico y administrativo de la asociación, se especifica que se ha constituído con un capital inicial de 500 euros. La pretendida confederación dice estar formada inicialmente por, al menos, una decena de asociaciones que no se han 'rascado' mucho el bolsillo para dar soporte financiero a la asociación.

 

 

SEDE Y PERSONAL 'DE PRESTADO'

 

Con estos fondos, la estructura con la que cuenta tiene una característica fundamental: que es prestada. Así ocurre con la sede, que a efectos de los estatutos se ha fijado en el mismo domicilio de la Asocación de Empresarios de Hostelería, una de las 'patas' del invento. Su presentación fue en la sede de otra de sus asociaciones fundadoras, la del polígono El Montalvo, y su último acto ya fue en la de hostelería.

 

Tampoco tiene ahora mismo una estructura ni personal. En su último acto, intervino Cristina Ruiz Sagarduy, que se presentó como técnico de la asociación, aunque es conocida como gerente de la asociación de hostelería. Parece que también se va a nutrir de medios humanos de sus asociaciones y no los va a tener propios. Por allí estaban el secretario general de Aesco, Emilio Checa, y personal de la asociación de comercio que, de momento, ni siquiera están adscritos 'de palabra' a la nueva asociación.

 

Lo de la falta de personal para gestionar y dar servicios podría tener arreglo, pero tendrá que ser cuando se fijen las fuentes de financiación. Al margen de posibles ayudas oficiales, los estatutos contemplan una cuota, pero se desconoce su cuantía porque todavía no se ha fijado: es tarea de la directiva, que no hay. Lo de la cuota es importante porque, además de financiar el invento, es lo que demuestra que la nueva asociación tiene miembros: las miles de empresas que dicen representar deberían estar al día de pago de la cuota si se quiere hacer valer su representación.

 

 

SIN DIRECTIVA

 

Y luego está el tema de la directiva. En estos momentos la asociación está regida por una comisión gestora. El día de su presentación ejerció de portavoz Alfonso Barbero; sin embargo, esta semana ya ha sido otro portavoz, distinto, el que ha tomado la palabra: Iván Ledesma, el presidente de la AJE, la asociación estrechamente vinculada al PP a la que el Ayuntamiento ha dado 40.000 euros y un local en la Plaza Mayor para llevar 'a dedo' la asesoría a emprendedores.

 

Según la asociación, el único motivo por el que están funcionando con una gestora es que se va a ocupar del futuro proceso electoral para lograr la máxima participación. Algo que se ha vendido como una virtud cuando es algo obligado en una asociación que acaba de nacer. Habrá que esperar a conocer las candidaturas.