Las Cortes piden al Gobierno que se evalúen cuanto antes de los daños del temporal

Las Cortes de Castilla y León aprobaron este viernes, con los votos de PP, IU y UPL y la abstención del PSCyL, urgir al Gobierno central a realizar una evaluación de los daños del temporal de nieve y de las inundaciones en el norte de Burgos para agilizar la concesión de las ayudas. 

La oposición socialista defendió su decálogo de medidas, que no fue recogido por la mayoría popular, que censuró su actitud cuando el mismo texto se asumió por unanimidad en el Senado.

 

Los portavoces de la oposición, Miguel Ángel Fernández Cardo (PSCyL), José María González (IU) y Alejandro Valderas (UPL), coincidieron en acusar a la Junta de falta de coordinación ante “la gran nevada”, critica que rechazó la popular Cristina Ayala, en base a las incidencias registradas, los kilómetros de carreteras abiertos, la atención a los vecinos y la ausencia de pérdidas personales, aunque si materiales para lo que se requiere la petición al Gobierno.

 

En la presentación de su propuesta, el socialista Miguel Ángel Fernández Cardo, que sí contó con los votos de IU y UPL, recordó que el pasado temporal de nieve dejó incomunicados a vecinos de las zonas afectadas durante una semana e incluso hoy hay carreteras cortadas en el norte de León, de lo que culpó a la falta de coordinación entre las administraciones lo que supone “la sensación de abandono” por sus habitantes. “Era normal en el año 1945, cuando había una gran nevada, quedarse incomunicados, no lo es hoy”, advirtió.

 

“Es prioritario adoptar medidas en positivo para los vecinos, profesionales y empresas para recuperar la actividad diaria”, defendió Fernández Cardo, que enumeró algunas de las infraestructuras viarias y de servicios públicos afectadas, cuyas ayudas enmarcó en diez puntos, “sin aristas que ayudarían a los pobladores de los territorios que han sido castigados por la nieve y las inundaciones”.

 

La propuesta del Grupo Socialista, presentada por Fernández Cardo, plantea un decálogo con ayudas a fondo perdido para la rehabilitación de viviendas, por la pérdida de ganado y para la rehabilitación de infraestructuras e instalaciones afectadas, además requiere que el Gobierno declare zona catastrófica y, conforme a ello, establecer beneficios fiscales para los vecinos, profesionales, empresas y entidades locales e iniciar con carácter urgente la valoración de los daños.

 

“Presentan una visión apocalíptica”, afirmó la popular Cristina Ayala, que habló de una “gran nevada” pero rechazó las criticas a la gestión o la “sensación de abandono” de los vecinos. La procuradora afirmó que 44 explotaciones ganaderas -hay 50.000 en la Comunidad- han dado parte de daños a la Consejería de Agricultura, por lo que no compartió que haya habido daños cuantiosos.

 

Ayala sí consideró las ayudas para la reparación de infraestructuras y servicios locales afectados, que estimó que se podrán realizar a través de las líneas del plan de empleo local, gestionado por los municipios y las diputaciones provinciales. “¡Que los vecinos de Miranda de Ebro tuvieran que ir en barca no es apocalíptico!”, replicó Fernández Cardo, que habló de “falta flagrante” de coordinación y subrayó que alcaldes del PP, como el de Villamañín, han denunciado esa gestión.

 

Por su parte, el Grupo Popular presentó un texto en el que pide que la Junta solicite al Gobierno que, de acuerdo con el Real Decreto de 2005, realice de forma inmediata una valoración de los daños producidos por el temporal y proceda en el menor plazo posible a procurar las ayudas para paliar los daños materiales y profesionales. Ayala, en su presentación, diferenció la “gran nevada” de la gestión, que calificó de “buena” porque “nadie se quedó sin atender”, y defendió que el “buen trabajo del operativo” ha evitado pérdidas personales.

 

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