Las contrataciones 'a dedo' bloquean el acceso al empleo público en Diputación, Ayuntamiento y Universidad

Los sindicatos coinciden: las tres grandes instituciones abusan de comisiones de servicio, interinidades y libres designaciones en detrimento de los concursos. La Diputación se reserva un 35% de la plantilla, el Ayuntamiento solo promociona los puestos altos y la Usal recurre en exceso a comisiones de servicio. El objetivo es cubrir los puestos más sensibles con personas afines.

SEMANA DE REUNIONES

 

Los órganos de representación del personal en las tres instituciones se reúnen esta semana con los respectivos equipos de Gobierno después de meses de no encontrar respuestas. Y lo hace justo ahora, con las elecciones en ciernes en el caso de Ayuntamiento y Diputación, con una protesta en el caso de los empleados municipales y con la amenaza de una huelga en la Universidad de Salamanca.

 

Representantes de los cinco sindicatos representados en el Ayuntamiento de Salamanca se reúnen este lunes con el alcalde tras un duro cruce de declaraciones, dos concentraciones y una protesta en el pleno. Sobre la mesa, la recuperación de la productividad, un complemento del salario de mil euros/año por trabajador a la que se renunció en 2010 para facilitar la mejora económica en las arcas municipales.

 

En la Diputación, y después de meses parada, está convocada la Junta de Personal para este martes. Sobre la mesa, la necesidad de una oferta laboral seria, para cubrir las numerosísimas vacantes de una manera transparente; seguramente habrá reproches por la convocatoria de la última bolsa de empleo, que ha dado esperanzas a miles de salmantinos a pesar de que no tiene puestos vinculados.

 

Por último, en la Universidad de Salamanca se ha convocado una mesa de negociación para este miércoles, día 18 de marzo, después de meses en los que los intentos de los sindicatos de sentarse con el gerente y el vicerrector de Economía han sido infructuosos. Sobre la mesa, la lista de espera de los interinos, la RPT, el calendario laboral de 2015 y la provisión de vacantes.

La contratación de personal en las administraciones a través del concurso público se ha reducido en los últimos años a la mínima expresión por las limitaciones a las que se han visto obligadas para no aumentar el déficit del sector público. Lo normal es que se amorticen los puestos de trabajadores que se jubilan y que tampoco se creen nuevos, con lo que encontrar trabajo en el sector público es complicado,. Sin embargo, esto no ha impedido que crezca el número de los que se cubren con otras fórmulas con un denominador común: la dependencia de las decisiones políticas.

 

Así ocurre en las tres grandes instituciones del sector público de Salamanca, Ayuntamiento, Diputación y Universidad, en las que los equipos de Gobierno se han reservado una parte importante de las posibles contrataciones a través de fórmulas en las que la discrecionalidad pasa por delante de la libre concurrencia e igualdad. Así lo denuncian los sindicatos y lo evidencian algunas cifras, fundamentalmente, las de los puestos vacantes.

 

Así, la Diputación convoca una bolsa en la que no se especifica número de plazas que se cubrirán; el Ayuntamiento se limita a consolidar a varios interinos en concursos bajo sospecha; y la Universidad no pasa de convocar puestos base mientras despeja el escándalo de la oposición de auxiliar administrativo. Mientras tanto, disponen de un alto número de plazas vacantes que cubren con fórmulas discrecionales. El objetivo, copar los puestos más altos de la escala con personas de confianza. Y el sistema, recurrir a interinidades, libres designaciones y, especialmente, comisiones de servicio.

 

El caso más paradigmático es el de la Diputación de Salamanca. Según la última RPT, cerca de un 35% de los puestos de la plantilla de La Salina están vacantes, pero no se cubren con concursos, sino con otras modalidades que permiten escoger a los inquilinos de las plazas. Lo más habitual, recurrir a las comisiones de servicio, una fórmula que permite adscribir un puesto por uno o dos años máximo, pero con la que hay gente en La Salina que lleva así muchos más años. Se hace porque la otra opción es sacar la plaza a concurso.

 

"El 70% de las vacantes está ocupada por este fórmula", apuntan desde CCOO, "ha sido el uso diario de esta corporación, que todo lo que quede libre se cubra así y con gente afín". "Cuando queda un puesto libre interesante, lo cubren con alguien que interese", abundan desde USO, que denuncia que la media de duración de comisiones de servicio "es muy alta a pesar de que están limitadas a 1 ó 2 años". Este es el sistema habitual para trasladar a personas del ámbito del equipo de Gobierno y colocarlos donde interesa.

 

Algo parecido ocurre en la Universidad de Salamanca. "Se están haciendo demasiadas convocatorias de comisiones de servicio para cubrir vacantes en vez de concursos", lamentan desde CCOO, que apuntan que este problema se presenta singularmente en los puestos más altos, ya que sí ha habido concursos en puestos base. En la institución académica también se recurre a libres designaciones para tener personas de confianza en los puestos clave.

 

 

COPAR LOS PUESTOS ALTOS

 

Pero, ¿tiene alguna relevancia qué puestos se ocupan? Según los sindicatos, sí, y no solo en la Diputación, sino también en el Ayuntamiento de Salamanca. "Para el poder político es importante tener cerca a determinada personas que cuando están las elecciones", lamenta el secretario provincial de CCOO, Emilio Pérez. "Siempre hemos denunciado cuando se han producido contrataciones o adscripciones de puestos de trabajo de los que no hemos tenido conocimiento y que no están en al RPT que tiene que cumplir", "les hemos hecho saber que no nos parece correcto la manera de proveer determinados puestos de trabajo".

 

Por este motivo, la Diputación acumula un gran número de libres designaciones, otra fórmula discrecional de cubrir vacantes y puestos, en las jefaturas de área: se trata de contar con opiniones acordes en las escalas más altas ya no del poder político, sino de la estructura funcionarial. El coste de estas libres designaciones, unas 40, ronda los 800.000 euros. En el caso del Ayuntamiento, son 56 las libres designaciones, de las cuales 30 corresponden a jefes de área y adjuntos a jefaturas de área, y otros nueve a puestos de director y similares. "Seguimos reivindicando que esa reestructuración de la plantilla se tiene que hacer por los cauces legales y no a dedo", lamenta CCOO.