Las cervezas artesanas de Salamanca revolucionan el mercado de las espumosas

De izquierda a derecha: Raúl de Bizarra, Óscar de Malasombra y Ángel de Lega.

Helmántica, Bizarra, Lega, Malasombra, Mirobirra y Abacerías de Castilla comercializan un producto con mucho cuerpo, sabor y calidad. Además, las múltiples combinaciones que ofrecen el agua, la malta, el lúpulo y la levadura, les permite diferenciarse en sus productos.

HELMÁNTICA (http://www.cervezahelmantica.es/)

 

cerveza helmantica

 

El interés de David Aparicio por la cerveza surgió “hace 22 años, cuando mi hermano fue a Alemania y me trajo unas cuantas, a partir de ese momento, me di cuenta de que eran totalmente diferentes a las que estaba acostumbrado a beber, así que hace unos 7 u 8 años me decidí a empezar a elaborar mi propia cerveza, a probar nuevos estilos, y a sacarla al mercado”. 

 

Así, nació Helmántica, marca que cuenta con tres variedades: “la Plaza Mayor, una cerveza rubia, muy refrescante, con un poco de miel, ingrediente que en España se ha utilizado poco, a diferencia de en otros sitios; la Universitas, más aromática y con un punto de amargor. El nombre viene porque es un estilo antiguo, que se hacía en Inglaterra y que después se llevó a la India. Más tarde los estadounidenses lo modificaron, así que con ese nombre aludimos precisamente a la universalidad. Ambas son perfectas para acompañar con todo tipo de alimentos y para iniciarse con las cervezas artesanas, no hemos querido hacerlas muy potentes porque sabemos que no todo el mundo está preparada para ellas”.

 

Por otro lado, “la Cueva de Salamanca es una cerveza negra de baja graduación, con aromas de chocolate y café. El nombre es un símil muy apropiado, porque relacionamos el color negro de la cerveza con la nigromancia y el misterio de la cueva de Salamanca. Nosotros la recomendamos tomar con chocolate negro”.

 

MIROBIRRA

 

 

Javier Rodríguez y Amparo González idearon Mirobirra a raíz de una tienda de cerveza que tenían. Respecto al nombre, este es un juego de palabras entre Miróbriga, lo que refleja la vinculación de la marca con Ciudad Rodrigo, y birra, que es como se dice cerveza en italiano.

 

Malta, lúpulo, agua, levadura, regaliz y jengibre son los ingredientes de la Mirobirra Antigua, una cerveza tostada, con un toque de regaliz, muy maltosa y dulce. Por su parte, la Noble, muy fresquita, está hecha con filantro; mientras que la Leal, una cerveza roja creada con vinos y anises, tiene un color que coincide con el del farinato, producto con el que es ideal acompañarla.

 

ABACERÍAS DE CASTILLA (http://www.donexquisito.com/)

 

Aunque el grupo Abacerías de Castilla se dedique en mayor medida a la venta de jamón, en el último año también ha incorporado a sus productos dos variedades de cerveza artesana, la Cochina y la Mariseca. “Todo comenzó porque tanto mi socio Santiago como yo eramos aficionados a la cerveza, por lo que decidimos meternos de lleno en este mundo. Así pasamos de distribuir cervezas de otros lugares de España a elaborar las nuestras”, mantiene Jaime.

 

La Cochina, de tipo escocés, se creó con la intención de que combinara bien con el jamón. Para ello, está hecha con maltas tostadas y con un poco de bellota picada y tostada, que da un sabor a pan. Por otro lado, la Mariseca está ideada únicamente para el verano, ya que “es muy fresquita, ligera y poco amarga. Lleva una gran cantidad de trigo crudo de la Armuña, además de cáscara de naranja y filantro. Tanto la una como la otra son aptas para todos los públicos, al no ser elaboradas con mucho lúpulo”.

Cada vez que vamos a un bar y pedimos una caña no nos decantamos por ninguna cerveza en concreto, porque aunque seamos más afines a una marca, al final hay que reconocer que todas son de un único estilo al compartir los mismos ingredientes. Sin embargo, esta situación está empezando a cambiar en Salamanca gracias a la incursión en el mercado de diversas marcas de cervezas artesanas.

 

Las marcas en cuestión son Helmántica, Bizarra, Lega, Malasombra, Mirobirra y Abacerías de Castilla, que comercializan un producto con mucho cuerpo, sabor y calidad. Además, las múltiples combinaciones que ofrecen el agua, la malta, el lúpulo y la levadura, les permite diferenciarse en sus productos.

 

Esos productos han tenido una buena acogida por parte de la gente, quienes al probarlos se dan cuenta de su calidad. Sin embargo, no obtienen tan buena respuesta en el sector de la hostelería, principalmente por su coste.

 

Otro de los problemas es la falta de cultura cervecera, “muchos nos salen con excusas de que sus clientes no beben cerveza artesana, así que no le dan la oportunidad”, nos cuenta Arantxa, de Bizarra, aunque reconoce que “poco a poco sí que las van conociendo, las van probando… Así, hemos pasado de explicar que es la cerveza artesana, a que tiendas gourmet, restaurantes o bares se interesen por ellas”.

 

Pero, ¿qué hace tan especial a la cerveza artesana? Son muchas las diferencias que presentan respecto a la industrial, las cuales se basan principalmente en el modo de producción y en los ingredientes, ya que esta última por ley está obligada a utilizar el 80% de malta, de cebada o de trigo. El otro 20% consta de arroz o de maíz, que son mucho más baratos. Mientras, en la primera, el 100% son ingredientes naturales, tales como el agua, la cebada, el lúpulo y la levadura. Además, no tiene ningún conservante ni extracto añadido.

 

Respecto al modo de producción, la cerveza artesana no se filtra, por lo que tiene un poco de poso en el fondo de la botella, que son restos de levadura que quedan de la fermentación, lo que no ocurre en la cerveza industrial, ya que al filtrarse, la elimina, por lo que se vuelve más estable. La artesana tampoco se pasteuriza, de esta forma, mantiene las propiedades que tiene el producto, tales como proteínas, hidratos de carbono o sales minerales.

 

Así, se puede adivinar que el proceso de elaboración de la artesana es más largo, dado que al ser una cerveza natural tiene que madurar en botella y así conseguir todos los aromas y sabores que la hacen especial. Más concretamente, desde el día que se elabora hasta que sale a la venta, pueden transcurrir cerca de dos meses.

 

Para ese proceso de elaboración, Bizarra, Lega y Malasombra son las únicas marcas que cuentan con fábrica propia, aunque solo Bizarra ofrece visitas guiadas en la misma. “En ellas, explicamos los ingredientes de la cerveza, las diferencias entre las artesanas y las industriales, les enseñamos a los visitantes las instalaciones, y contamos cómo es el proceso de elaboración de la cerveza. Finalmente, hacemos una pequeña cata de las cervezas para que las conozcan”. Por su parte, Malasombra también prevé iniciarlas en septiembre.

 

BIZARRA (http://cervezabizarra.com)

 

Al frente de Bizarra están Raúl, maestro cervecero, y Arantxa, su ayudante y encargada de las labores comerciales. “Nosotros hacíamos cerveza en casa, proceso que duró varios años, y acabamos convirtiéndonos en los proveedores oficiales de cerveza en las cenas de amigos y en las reuniones familiares. Así, poco a poco, tras muchos litros de cerveza elaborados, nos decidimos a dar el paso y a hacerlo de una forma más profesional”, explica Arantxa.

 

bizarraLas cervezas artesanas que fabrican son “la Rubia, del estilo American Pale Ale, que al tener mucho lúpulo, su sabor es afrutado, con un ligero amargor final; la Tostada, estilo Brown Ale, que sabe más a malta y es más dulce, con un sabor como a galleta; la Trigo, con un gran porcentaje de trigo en la receta, la cual es más cítrica y fresca; y por último, la Black IPA, que es una cerveza negra, pero con mucho lúpulo, por lo que al principio sabe a regaliz, y al final predomina el sabor del lúpulo”.

 

 

LEGA (http://cervezaslega.com/)

 

“Un día visité una fábrica de cerveza y me enamoré del asunto. Yo soy cervecero, siempre me ha gustado mucho la cerveza y vi que era un trabajo que me agradaría, por lo que empecé a estudiar cómo hacerla, y finalmente lo materialice”, así narra Ángel su incursión en el mundo de las cervezas artesanas.

 

Entre los productos que oferta podemos encontrar “la Lega Rubia, que es casi dulce porque apenas tiene amargor; la Lega Tostada, más amarga y con un sabor afrutado bastante marcado; y la Lega Negra, que es muy amable al paladar y tiene un toque a café y caramelo”.

 

lega cerveza

 

Además, los más asiduos a la marca pueden disfrutar desde hace poco de otras dos variedades: la Lega Chula, con un 60% de trigo, “porcentaje bastante alto para este tipo de cervezas debido a los problemas de filtración. Es muy suavecita y tiene el característico sabor a pan y a cereal del trigo”; y la English Pale Ale, hecha con malta ale, que “es un poco más tostada que la Rubia”.

 

MALASOMBRA (http://malasombracerveza.com/)

 

malasombra cervezaDetrás de la marca que utiliza al personaje de Malasombra, se encuentran Óscar Sánchez e Ignacio Bodas. Todo comenzó porque “éramos aficionados a la cerveza, y viendo que había posibilidades de comercializarla y que era un mercado nuevo que todavía no existía en Salamanca, decidimos crear Malasombra como una solución laboral”.

 

Pero, ¿quién es Malasombra? Ignacio nos cuenta que "es un personaje creado por nosotros para representar lo que buscamos con la cerveza que fabricamos, partiendo de la tradición de toda la vida, pero también buscando una parte un poco más experimental, más de avanzar hacia nuevos sabores”.

 

Esos sabores los consiguen con Yesca “una pale ale, con toques a fruta y a nuez. Está hecha solamente con malta de cebada”, y con Trigueña, “que tiene un porcentaje de grano de malta de trigo, y es más suave y refrescante”.