Las CCAA mejoran su nivel de transparencia, con País Vasco y La Rioja a la cabeza y C-LM y Murcia en último lugar

Las 17 comunidades autónomas han aprobado en el Índice de Transparencia elaborado por la organización Transparencia Internacional España, con una valoración media de 79,9 sobre 100, más de ocho puntos más que en el índice elaborado en 2010. País Vasco y La Rioja son las regiones más transparentes, según este estudio, mientras que Castilla-La Mancha y Murcia se sitúan en los últimos puestos.
MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Las 17 comunidades autónomas han aprobado en el Índice de Transparencia elaborado por la organización Transparencia Internacional España, con una valoración media de 79,9 sobre 100, más de ocho puntos más que en el índice elaborado en 2010. País Vasco y La Rioja son las regiones más transparentes, según este estudio, mientras que Castilla-La Mancha y Murcia se sitúan en los últimos puestos.

Para elaborar este índice, Transparencia Internacional España, que ha dejado claro que este no es un índice de corrupción, ha utilizado 80 indicadores que van desde información de la propia región, relaciones con los ciudadanos, transparencia económico-financiera, contrataciones de servicios, obras y suministros, urbanismo o los indicadores incluidos en el borrador de la futura Ley de Transparencia.

Según estas pautas y la información que han facilitado las comunidades autónomas a la organización, el estudio determina que País Vasco y La Rioja son las regiones españolas más transparentes, con una nota de 97,5 puntos sobre 100 cada una, seguidas de Cantabria (95), Andalucía (92,5), Navarra (91,3), Castilla y León y Galicia (ambas con 90).

Con una nota de notable aparecen Extremadura (87,5), Baleares (83,8), Cataluña (78,8), Aragón (75) y Madrid (72,5), mientras que Asturias (66,3), Canarias (63,8), Valencia (63,8), Castilla-La Mancha (58,8) y Murcia (55) se quedan en el aprobado.

Según el índice, existen "diferencias significativas" entre unas comunidades y otras en cuanto a la "preparación informativa" de cara a la futura Ley de Transparencia, que aún está en fase de tramitación parlamentaria, dado que algunas regiones publican todos los indicadores contemplados en ella como obligatorios (Cantabria), muchos de ellos (Andalucía, País Vasco y La Rioja), mientras que otras muestran puntuaciones inferiores, como Castilla-La Mancha y Murcia, que en este caso no llegan al aprobado.

En todo caso, el área de menor puntuación global sigue siendo, al igual que ocurría con el índice de 2010, la económica-financiera (69,7 de media), mientras que las áreas de transparencia más destacadas son la ordenación del territorio, urbanismo y obras públicas así como la de relaciones con los ciudadanos, ambas con casi un sobresaliente de media (89).

El catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos y miembro del Consejo de Dirección de Transparencia Internacional España Manuel Villoria ha valorado, durante la presentación en Madrid del estudio, los resultados de este año, asegurando que las comunidades autónomas "comienzan a tomarse en serio" este asunto.

ESTÁ EN JUEGO LA IMAGEN DE ESPAÑA

No obstante, ha advertido de que, en lo que se refiere a la "rendición de cuentas", las administraciones públicas españolas están "muy por debajo" de otras como las alemanas, y ha afirmado que la transparencia es, entre otras cosas, un aspecto "clave" para salir de la crisis porque es la imagen de España la que está en juego.

Por eso, el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y presidente de Transparencia Internacional España, Jesús Lizcano, ha subrayado que la crisis y los recortes no pueden "servir de coartada" para que haya menos transparencia en las administraciones, ya que considera que "la información es muy valiosa pero también muy barata".

En estos mismos términos se ha pronunciado el director general de la Fundación Ortega-Marañón, Jesús Sánchez Lambás, quien ha añadido que los recortes en transparencia conllevarían un "ahorro pernicioso" porque las administraciones españolas no tendrían "fiabilidad" de cara al exterior a la hora de conseguir "ayudas externas" para hacer frente a la crisis.