Las carreteras dejan la nota más negativa

 
El sol y unas temperaturas aceptables han querido acompañar en las últimas horas de vacaciones a una Semana Santa que vuelve a despedirse con un sabor agridulce. Una vez más, las carreteras ponen la nota negra y trágica en estos días de descanso para muchos y actos religiosos, fe y devoción para quienes han participado de forma activa en las procesiones. Las largas retenciones y los atascos ya dieron la bienvenida a cientos de turistas que pasaron por nuestras carreteras la tarde del Miércoles Santo y toda la mañana del Jueves Santo, con muchas de las conexiones con las provincias limítrofes con colas kilómetricas de vehículos. Falta de previsión y descoordinación son algunas de las causas con las que desde el interior de la Guardia Civil se justifica el caos en el que se convirtieron esos dos días de mayor volumen de coches en las carreteras, que también ayer volvieron a contar con un tráfico intenso sin llegar a los extremos del comienzo del puente, aunque ofrecieron la peor cara, una nueva víctima mortal engrosa el número de fallecidos en accidentes. Una triste noticia que empaña unas jornadas más que positivas para el sector hostelero por el número de turistas que durante estas vacaciones han elegido como destino la capital y la provincia. Adiós a una Semana Santa que, un año más, vuelve a dejar en la retina de muchos estampas inolvidables. A partir de hoy toca volver a la dura realidad de una crisis que, por unos días, parece haber desaparecido de la actualidad.