Las cámaras de tráfico están pagadas y "en fase de pruebas" dos años después de instalarse

Cámara en la calle Palominos.

El concejal que las adjudicó, García Carbayo, asegura que el sistema está "en pruebas" dos años después de decidir el gasto de 228.000 euros. Y confirma que se ha pagado a la empresa que las puso aunque el sistema no funciona.

El concejal de contratación, Carlos García Carbayo, ha tenido que explicar qué ha ocurrido con las cámaras de control de tráfico que se compraron hace casi dos años y se instalaron en verano de 2014, pero que todavía no funcionan. García Carbayo, el mismo concejal que concedió el contrato por vía de decreto, ha explicado que están "en fase de pruebas" a pesar de que han pasado casi dos años y es una evidencia que el sistema no funciona, al menos, no para lo que está previsto.

 

La intervención ha venido como consecuencia de una pregunta a García Carbayo del concejal del PSOE, Arturo Ferreras, sobre si estaban recibidas y pagadas. "Fueron contratadas, fueron recibidas, han sido auditadas y se están probando junto con todo el sistema", ha respondido el edil de contratación en primera instancia. Ferreras ha tenido que insistir para saber si estaban pagadas. García Carbayo ha insistido en que "fueron contratadas, fueron recibidas, y por tanto, pagadas" para aclarar el extremo. Algo que confirma las denuncias del PSOE y las informaciones de TRIBUNA.

 

De este modo, se confirma que la empresa concesionaria, AM TEL & TICS, ha percibido los 228.690 euros que el equipo de Gobierno decidió gastar a principios de 2014 para poner en marcha un sistema de control de acceso de vehículos a las calles peatonales, a pesar de que ese sistema no funciona todavía. Un gasto injustificado porque, casi dos años después, se ha gastado el dinero y sigue en pruebas como ha confirmado García Carbayo.

 

El contrato se adjudicó en mesa de contratación, sin pasar por comisión previa, y gracias a una resolución del quinto teniente de alcalde, Carlos García Carbayo, del 9 de abril de 2014 a favor de la empresa citada. Meses después, en verano de 2014, se empezaron a instalar las cámaras en las localizaciones previstas. Pero no se ha vuelto a saber nada de la puesta en marcha del sistema. El equipo de Gobierno, el anterior y el actual, ha confirmado en varias ocasiones que el sistema no estaba en funcionamiento. Y aunque las cámaras están en su sitio y su instalación se ha pagado, a día de hoy no están cumpliendo con la función para la que fueron compradas.

 

Tras acelerar la compra de las cámaras e instalarlas, el grupo municipal socialista pidió explicaciones al equipo de Gobierno de la pasada legislatura sobre una cuestión clave: cómo distinguir quien tenía derecho a acceder a esas calles y quién debería ser multado si lo hacía. Sobre el papel, el sistema funciona fotografiando las matrículas de los vehículos que entran en las calles controladas, pero fue entonces cuando el equipo de Gobierno se dio cuenta de que tenía que hacer un listado de matrículas autorizadas. Se puso a ello en octubre de 2014, con todas las cámaras ya puestas desde el verano.