Las cajas salvan el pacto laboral, pero con el rechazo del sindicato mayoritario

Cinco meses de diálogo. UGT se desmarca del acuerdo firmado el 12 de mayo entre la patronal y la plataforma conformada por CCOO, CSICA y UEA
J. Romero

Más que en la negociación por el reparto de las sedes de la nueva macrocaja regional, donde la fusión entre Caja Duero y Caja España se ha encontrado más dificultades ha sido en la mesa laboral. El acuerdo entre la patronal y los representantes de los trabajadores ha sido el último obstáculo en sortearse antes de someter el próximo sábado el proceso al dictamen de las asambleas generales. En realidad, la negociación, aunque cerrada el 12 de mayo con la firma de un pacto laboral entre la patronal y la plataforma conformada por los sindicatos CCOO, CSICA y UEA, mantiene aún heridas abiertas. El acuerdo refrendado por los directores generales de Caja Duero, Lucas Hernández, y Caja España, Javier Ajenjo, tiene una notable ausencia. UGT, sindicato mayoritario en ambas entidades, optó por desmarcarse del preacuerdo alcanzado entre empresa y trabajadores en la víspera del Día de Castilla y León.

Una postura en contra que se mantuvo en la votación de los consejos de administración sobre el pacto laboral, realizada el pasado 29 de abril. Los consejeros de UGT en Caja Duero, Agustín Prieto, secretario regional del sindicato, y Antonio Muñoz apenas si encontraron el apoyo de Víctor Pedraz, vicepresidente tercero de la entidad salmantina y representante de los impositores. El resto de sus compañeros en el máximo órgano directivo de la Caja se mostraron conformes a un texto considerado fundamental para la viabilidad del proyecto de fusión. Las tesis de UGT no encontraron respuesta positiva ni tan siquiera en el consejero Fernando Corral, representante de CCOO. Corral sí se había sumado al trío Prieto-Muñoz-Pedraz en la votación del 16 de marzo de consejo de administración sobre el proceso de fusión. Entonces, los cuatro supeditaron su apoyo a la firma de un pacto laboral que respetara los derechos de los trabajadores. La propuesta de las cajas terminó por convencer a Corral, pero no a UGT. El sindicato se opuso con dos votos negativos en el consejo de administración de Caja Duero y uno en Caja España. Tan sólo Pedraz arrimó el hombro al lado de UGT en su plante al acuerdo laboral.

Explicaciones
El secretario autonómico de UGT y consejero de Caja Duero, Agustín Prieto, justificó antes de acudir al CAEM a la entrega de los Premios Castilla y León 2009 el rechazo de la central sindical en que el documento trasladado a los representantes de los trabajadores “no era bueno” e incluía aspectos “lesivos” para los empleados de las dos cajas. La disconformidad de UGT se sustenta en la inexistencia de un marco laboral completo que regule las relaciones de trabajo de la macrocaja de Castilla y León resultante de la fusión de las dos principales entidades de la Comunidad. Además, el sindicato insiste en la inexistencia de una homologación de salarios y de mejoras sociales para las plantillas de las dos cajas.

Una crítica al acuerdo cimentada en aspectos puramente laborales y, en ningún caso, a la conveniencia de la fusión entre Caja Duero y Caja España. Como ejemplo, el anuncio de la sección de UGT en Caja España favorable al ‘sí’ en la asamblea general de dentro de dos días. Una postura no compartida desde Caja Duero pero que podría repetirse en el voto de Agustín Prieto. En realidad, el papel de UGT en el proceso ha sido capital, y no sólo por representar al 43% de los trabajadores frente al 57% que suma la plataforma CCOO, CSICA y UEA. Una posición de privilegio plasmada en la mayor representación sindical en la mesa laboral, con cinco miembros por los dos, en cada caso, del resto de sindicatos. UGT fue una de las principales voces en contra al SIP planteado desde las direcciones regionales de PP y PSOE y apostó, en su lugar, por la fórmula de la fusión. Un proceso que tendrá enfrente el sábado en las asambleas, al menos en Caja Duero, precisamente a uno de sus grandes valedores.

Desde las cajas lo tienen, en cambio, muy claro: el pacto laboral es el mejor posible y ha llegado a tiempo. El presidente de Caja Duero, Julio Fermoso, enfatizaba tras sellar el preacuerdo laboral con la plataforma CCOO, CSICA y UEA que “queda clarísimo que ningún empleado pierde ni derechos laborales, ni sociales ni pecuniarios”. El 43% de la plantilla no lo ha entendido así.