Las cajas aprueban hoy el pacto laboral con la negativa de UGT

Consejos de administración. Los representantes del sindicato mayoritario en los órganos de gobierno explicarán los motivos de su rechazo al documento, tras más de cuatro meses de negociaciones
ALEJANDRO R. L.

Los miembros de los consejos de administración de Caja Duero y Caja España aprobarán hoy el pacto laboral suscrito el viernes pasado por las entidades de crédito y la plataforma que nutren los sindicatos CCOO, CSICA y UEA, y del que se desmarca UGT, la fuerza mayoritaria con una representación del 42%, así es que sus representantes en los máximos órganos de gobierno votarán ‘no’ para ser fieles a sus principios tras meses de negociaciones, pero no afectará al resultado final del sufragio.

Las secciones sindicales de UGT en Caja Duero y Caja España decidieron ayer por la tarde en Tordesillas (Valladolid) que argumentarán en el seno de los consejos los motivos que alientan su voto en contra, entre otros, porque el documento “es insuficiente, ambiguo y no garantiza ni respeta los derechos de los trabajadores”, como apuntan a este periódico desde el sindicato, y como quiera que “es muy mejorable porque peca de retrógrado”, aplicarán pedagogía para justificar su decisión.

El sindicato mayoritario ha publicado esta semana una serie de comunicados internos para desgranar las divergencias con el texto que servirá para definir el marco laboral en el futuro. Tras advertir que las cajas ocultan la intención de aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 1.190 empleados (cuando la cifra que arroja el plan de viabilidad alcanza 846 trabajadores), lejos de garantizarles de esta manera las prejubilaciones, y que el coste de este proceso será superior al avanzado por las cajas, que asciende a 234 millones de euros, el sindicato denunció ayer que “no existe un euro para la homologación salarial”, la reivindicación que ha trabado una evolución más ágil del proceso negociador.
“Intentan sugestionarnos a todos con la percepción de 24 pagas como garantía de homologación, lo que comprobaremos que es incierto en la primera nómina tras la fusión y para un colectivo importante de empleados no tendrá eficacia alguna hasta dentro de, al menos, cinco años, suponiendo que se cumpla el plan de viabilidad”, denuncia el sindicato.

Al voto en contra de Agustín Prieto y Antonio Muñoz, representantes de UGT en Caja Duero, habrá que sumar el sufragio de Víctor Pedraz, portavoz de los ahorradores, que nunca será afirmativo.