Las aves modernas provienen de un ancestro común de 75 millones de años

Pájaro

Investigadores de varias instituciones de Estados Unidos han publicado en Nature el árbol más amplio de la familia de las aves, con la estructura y técnica de secuenciación genómica usada.

La construcción de un árbol de la familia de las aves modernas ha sido difícil para los científicos debido a la falta de evidencias fósiles más allá de 66 millones de años, el tiempo antes de que la extinción masiva acabase con los otros dinosaurios.

 

Después de la extinción, las especies de aves evolucionaron tan rápidamente que ha sido difícil usar técnicas genómicas tradicionales para seguir los caminos de la evolución de nuevas especies, que a su vez ha hecho casi imposible crear un árbol exacto.

 

Para superar estos problemas, el nuevo árbol utiliza un tipo diferente de técnica de secuenciación genómica, que se llama enriquecimiento híbrido anclado, que permite el muestreo de partes del genoma que evolucionaron más lenta y rapidamente en las regiones que flanquean.

 

El equipo recogió y analizó muestras de 198 especies de aves (que incluían 390.000 bases de datos de secuencias genómicas) que en conjunto representan aproximadamente el 90 por ciento de todas las aves, un conocido grupo conocido colectivamente como neoaves. Al analizar los datos recuperados, el equipo encontró que prácticamente todas las aves (excluyendo las no voladoras y algunos pollos y patos) podrían agruparse en cinco subgrupos.

 

También encontraron evidencia de que que todas las aves modernas probablemente evolucionaron a partir de un único ancestro, que vivió hace unos 75 millones de años, o diez millones de años antes de que los dinosaurios se extinguieran. Se cree en general que han evolucionado a partir de la familia de los dinosaurios, con el  desarrollo de plumas hace aproximadamente 150 millones de años.

 

Además, los investigadores afirman que sus resultados muestran (de acuerdo con los registros paleontológicos) que hubo un gran evento de radiación después de la extinción masiva, informa Gavin Thomas, de la Universidad de Sheffield.