“Lagarto Amarillo es una continuación de nuestra infancia”

Pablo Mora, cantante de Lagarto Amarillo.

Los hermanos Pablo, Patricia y José Mora estarán en Salamanca el próximo 26 de febrero iniciando la gira de su disco homónimo.

CONCIERTO DE LAGARTO AMARILLO

Music Factory (Pza. de Monterrey, 7)

Jueves, 26 de febrero de 2015.

Entradas: 12 euros en Darlalata Tickets o en la Red Ticketmaster (ticketmaster.es, Fnac, Carrefour, Halcón Viajes).

La sala Music Factory de Salamanca acogerá, el próximo 26 de febrero, el inicio de la nueva gira de Lagarto Amarillo, que presentarán por toda la geografía nacional su último disco. El cantante del grupo, Pablo Mora, ha compartido sus impresiones con Tribuna de Salamanca antes de lanzarse de nuevo a los escenarios.

 

Lo primero que llama la atención de vuestro último disco es su título. ¿Por qué habéis decidido que este cuarto trabajo se llame, directamente, “Lagarto Amarillo”?

Llevamos una trayectoria de más de diez años, y cuando un proyecto cumple diez años o se va a la mierda o se consolida. El nuestro se ha consolidado y ha tomado más fuerza, así que nos pareció que era un buen momento para hacer un homenaje a la propia banda con un disco homónimo.

 

Terminasteis la última gira el verano pasado y supongo que habéis aprovechado estos meses para empezar con fuerza la siguiente.

Sí, la anterior gira fue muy larga que abarcó toda la geografía nacional, y desde que terminó estamos preparando cosas para esta que empieza ahora. Nos ha dado tiempo a descansar un poco y también a coger ganas.

 

Precisamente empezáis este nuevo ciclo de conciertos en Salamanca, una ciudad que conocéis bien y en la que habéis estado en varias ocasiones. ¿Os gusta el lugar y el público salmantino?

Pues nos gusta mucho, la verdad que Salamanca, aparte de ser un sitio muy bonito, es una ciudad universitaria con mucha gente joven que llena los conciertos. Además, tengo amigos allí. El último recuerdo que tengo fue un concierto en El Puerto de Chus, lleno hasta arriba y donde nos trataron fenomenal.

 

¿Preferís tocar en escenarios grandes, ante miles de personas, o en salas con un aforo más limitado?

Cada uno de esos escenarios tienen sus cosas buenas. Me gustan mucho las salas y los sitios pequeñitos porque la gente está más cerca y hay más contacto con ellos, pero los escenarios grandes molan mucho también, porque sientes toda la energía de la banda y del público. No sabría elegir.

 

Fundasteis Níquel Records en 2007, con vuestro segundo disco y, desde entonces, seguís con él. ¿Cuáles son las diferencias entre esto y trabajar para un sello externo?

Los dos últimos discos lo hemos grabado también con nuestra propia compañía y, además, asociados con Darlalata. Tienes ventajas respecto a trabajar para una multinacional, porque tienes el control sobre el futuro de tu proyecto. También es verdad que, muchas veces, las compañías multinacionales llegan donde los independientes no podemos. A nosotros nos va muy bien con nuestra compañía, y es algo que ahora es tendencia para muchos artistas, que consideran más interesantes los sellos independientes.

 

Lagarto Amarillo está formado por tres hermanos. Será una gran satisfacción haber conseguido el éxito juntos, ¿qué tal se lleva compartir este proyecto entre vosotros?

Pues muy bien, porque nosotros somos tres hermanos que nos llevamos muy poquito tiempo unos con otros y toda la vida hemos jugado juntos, hemos compartido los mismos amigos, hemos viajado… Para nosotros, Lagarto Amarillo es una continuación de nuestra infancia. Nuestra relación es muy sana y cuando a alguien le molesta algo tenemos la confianza para decirlo y arreglarlo.

 

El segundo single de “Lagarto Amarillo”, “Mi mundo ideal”, es un canto a la positividad. ¿La falta de positividad en la gente es una de las claves de su éxito?

Ahora mismo, todo lo que sea positividad es bueno, y creo que a todos nos hace falta un poco de ánimo y un poco de alegría. Parece que el país va cojeando, pero se puede utilizar parte de nuestra energía diaria para que cada uno haga su mundo más ideal, porque así también se hará más ideal el mundo de todos.