La zona oeste pierde en los últimos diez años el 18% de sus habitantes

Periodo 1999-2009. Los 55 municipios se han quedado sin 4.319 personas, lo que deja la tasa de población en 8 habitantes por kilómetro cuadrado y a 12 pueblos del entorno, con menos de 100
Miguel Corral

El partido jurisdiccional de Vitigudino, integrado por 54 municipios, además de Almendra, localidad jurídicamente adscrita a Ledesma, ha perdido en los últimos 10 años una población de 4.319 habitantes, lo que supone un descenso demográfico superior al 18% al pasar de 23.539 habitantes censados en 1999 a los 19.220 registrados a uno de enero de 2009, según recogen los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística y que fueron publicados el pasado 29 de diciembre.

De acuerdo a un estudio realizado por TRIBUNA, uno de los motivos principales es el bajo índice de crecimiento vegetativo, es decir la diferencia entre nacimientos y defunciones en este periodo. Según datos extraídos del INE, entre los años 2002 y 2006, la comarca registró 343 nacimientos por 1.682 defunciones lo que deja el índice en un decrecimiento natural de 1.336 personas, además de situar en este territorio una tasa de envejecimiento con un 40,49% de personas mayores de 65 años, casi el doble respecto a la media de Castilla y León, y el triple frente al resto del país.

En cuanto a datos significativos de esta última década, pasaron al club de menos de 100 habitantes cinco municipios más que conforman una lista con 12, casi el 20% de los municipios que integran la zona oeste. El último en pasar a engrosar esta lista negra fue Cerezal de Peñahorcada, actualmente con 96 habitantes, aún muy distante de Espadaña, el municipio de menor número de vecinos con 41 personas, y en ambos casos con un índice de mayores de 65 años superior al 65%.

Entre los descensos más significativos en esta última década, figura Aldeadávila con una pérdida de población del 27%, que pasó de 1.907 habitantes a 1.395. También, con una pérdida del 20% está La Fregeneda al contar con 445 personas de las 555 que tenía en 1999. En este mismo periodo Lumbrales perdió 319 habitantes y Vitigudino 245, estancándose en 1.949 y 2.887 respectivamente. Otra localidad con importante pérdida de población ha sido Villavieja de Yeltes, que pasó de los 1.114 en 1999, a 939 habitantes a uno de enero de 2009. Descensos sensibles también se produjeron en Hinojosa de Duero y Villarino con 111 y 121 habitantes, reflejando el padrón de hace un año 741 y 961 habitantes.

En cuanto al envejecimiento de la población, además de Cerezal de Peñahorcada y Espadaña que copan el ránking, en La Peña el 55% de sus habitantes está por encima de los 65 años; en Mieza, un 50% de su población; en La Fregeneda, un 47%; en San Felices de los Gallegos, un 45%, y en Pereña, en un 44%.

Excepto años esporádicos como el anterior en el caso de Aldeadávila, donde se ha contrarrestado de manera notable el número de defunciones con nuevos nacimientos, las medidas llevadas a cabo por los ayuntamientos para fomentar la natalidad apenas han dado frutos, pues el decrecimiento vegetativo es más que evidente con tasas cercanas al 9%. Pero estos números son aún más alarmantes si se toma como referencia la década de los 70, momento en el que el número de habitantes en la zona era de 38.275 personas. Otro de los datos relevantes es el escaso índice de población tres veces inferior al de la provincia con una tasa de ocho habitantes por kilómetro cuadrado.