La Vuelta descubre la Collada de la Gallina

Hos se asciende por primera vez la carretera explosiva, estrecha y empinada que garantiza espectáculo
Ya lo ha avisado Javier Guillén: “Éste puede ser EL puerto de la Vuelta”. Un descubrimiento, una mecha explosiva de carretera estrecha y empinada que garantiza espectáculo. La Collada de la Gallina se mostrará al mundo esta tarde en la 8ª etapa de la Vuelta a España, la primera y única que llevará al pelotón fuera de las fronteras españolas.

Se trata de un puerto de 7.2 kilómetros de longitud con un desnivel medio del 8% pero que en sus rampas más duras, las del final donde seguramente estará concentrada toda la emoción y llegarán los ataques que diluciden el ganador final, llega a una inclinación del 15%.

Joaquim Rodríguez, líder de la Vuelta y patrón con galones, pues tiene su residencia fijada en Andorra y fue uno de los descubridores de este puerto que asciende casi a diario en sus entrenamientos explica que sobre la Gallina que “el principio de la subida es sencillo, la carretera es ancha incluso hay alguna bajada. Lo complicado son los últimos kilómetros, que son más estrechos y con rampas del 15-20%. Va a ser bonito para verlo”.

La etapa contará con el Alto de la Comella como única dificultad montañosa previa a la última subida. Es un puerto de segunda categoría con un descenso rápido y de curvas cerradas situado a 16 kilómetros del final.

Se esperan temperaturas de 18ºC en la Collada de la Gallina, el pronóstico más bajo desde que la Vuelta comenzó a 46ºC en Pamplona y sin abandonar el calor sofocante en esta primera semana de carrera.