La villa de Alba de Tormes, declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico

También ha adecuado a Ciudad Rodrigo como BIC con categoría de Conjunto Histórico para incluir el 'Teso Grande' o 'Teso de San Francisco'
La Junta de Castilla y León ha declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico la Villa de Alba de Tormes (Salamanca), con categoría de Monumento el Palacio de la Mosquera, también conocido como Palacio de Don Luis de Borbón, en Arenas de San Pedro, en Ávila, y con categoría de Bien Mueble dos tejidos medievales del Monasterio de San Zoilo, ubicado en Carrión de los Condes (Palencia).

Así se ha acordado en la reunión del Consejo de Gobierno de este jueves, primera del nuevo curso político, en la que se ha declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico la Villa de Alba de Tormes y se ha adecuado la declaración de Ciudad Rodrigo como Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico para incluir dentro de la delimitación del Conjunto Histórico el 'Teso Grande' o 'Teso de San Francisco'.

Además de la declaración de Alba de Tormes, se ha delimitado un entorno de protección para garantizar la conservación de sus valores que, por las características de su tramo y por las edificaciones que lo integran, "resulta significativo como testimonio de la cultura de un pueblo".

Esta área incluye el puente y sus riberas, donde cualquier intervención que se realice puede suponer una alteración de las condiciones de percepción del bien y del carácter del espacio urbano; en la actualidad, la mayor parte del núcleo conserva la trama antigua, aunque ha desaparecido en algunos puntos.

Asimismo, mantiene espacios urbanos de alto valor patrimonial como el conjunto formado por la Plaza Mayor y la Plaza de Santa Teresa y su entorno próximo; cuenta con gran variedad tipológica entre la edificación singular, con predominio de edificación religiosa, monumentos declarados de interés cultural como el Monasterio de San Leonardo, el Convento de las Carmelitas, la Iglesia de San Juan, la Iglesia de Santiago y el convento de las Madres Isabeles.

Por otro lado, el Consejo de Gobierno ha acordado la adecuación de la declaración de Bien de Interés Cultural de Ciudad Rodrigo para incluir dentro de la delimitación del Conjunto Histórico el 'Teso Grande' o 'Teso de San Francisco', como lugar "indisolublemente ligado a la configuración de la ciudad, que mantiene las características y fisonomía de la época".

La población incluida en el recinto de murallas fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1944, pero la ausencia de una delimitación espacial del conjunto exigido por la actual Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León ha hecho "imprescindible" adecuar la declaración y delimitar un entorno de protección.

El 'Teso Grande' o 'Teso de San Francisco' fue un soporte permanente para la villa en los continuos asedios a los que se vio sometida como enclave fortificado y fronterizo por tropas portuguesas, francesas o inglesas y conserva en mayor medida las características y fisonomía de la época así como algunos restos del sistema de trincheras francesas conocidas como reducto Renaud.

Asimismo, se ha aprobado la declaración de Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento el Palacio de la Mosquera de Arenas de San Pedro, en Ávila, que fue construido en la segunda mitad del siglo XVIII y destaca por la monumentalidad y belleza de su pórtico clásico.

La Consejería, además de delimitar un entorno de protección para garantizar la defensa de sus valores que incluye el actual Palacio, la Casa de Oficios y el jardín del Palacio, ha atendido a la importancia del Palacio no sólo desde el punto de vista histórico y arquitectónico sino también "considerando los valores inmateriales vinculados al sitio".

El Palacio de La Mosquera fue mandado construir por el Infante Don Luis Antonio de Borbón y Farnesio, hijo de Felipe V y hermano de Carlos III, quien estableció allí su residencia al ser desterrado de la corte madrileña tras su matrimonio morganático con Doña María Teresa Vallabriga; es un edificio construido entre 1780 y 1783, caracterizado por su disposición neoclásica, de planta cerrada articulada en torno a un patio interior central.

Por último, se han declarado Bienes de Interés Cultural con categoría de Bien Mueble dos tejidos del siglo XI del Monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes, en Palencia, que se extrajeron en el año 2003 del interior de una de las arquetas funerarias del retablo mayor de la iglesia del Monasterio que, según la tradición, alojaba las reliquias del mártir cristiano San Zoilo.

Su singularidad radica en su riqueza artística y el contexto histórico en el que se enmarcan y estos tejidos medievales mantienen su configuración y formato original "y destacan por su valioso contenido iconográfico y epigráfico, ya que en cuanto al diseño y repertorio visual, son piezas únicas sin paralelos exactos ni en textiles ni en otro tipo de materiales".

Se trata de dos paños de seda que comparten la misma técnica textil denominada 'samito', del griego hexámitos, debido a los seis hilos que intervienen para crear el efecto escalonado o asargado, una técnica que les confiere carácter reversible.

La mayoría de los tejidos de esta naturaleza se conservan en forma muy fragmentaria, tanto en España como en el resto de Europa, por lo que destaca el carácter excepcional de estas dos telas, que mantienen su configuración y formato original.

El paño de seda azul, que se conserva íntegramente, tiene unas dimensiones de 2,75 x 2,08 metros y pudo tratarse de una colgadura mural ornamental; muestra 36 criaturas bicéfalas que representan una variante de animal fantástico alado con garras de león y cabeza y alas de águila y combina con elementos iconográficos sasánidas y bizantinos, entre otros elementos.

El paño de fondo rojo, de dimensiones más reducidas (2,36 x 1,42 metros) pudo tener también carácter ornamental en un principio, aunque posteriormente se utilizó para envolver reliquias; la composición que presenta, con aves en el interior de círculos perlados, es común en el arte sasánida -persa pre-islámico- y en sus zonas de influencia y como aspecto técnico excepcional conserva los dos orillos originales con sus cordelinas.