La Vía de la Plata necesita compromiso y presupuesto

 
L as Cortes de Castilla y León aprobaron ayer por unanimidad de los tres grupos, PP, PSOE y Grupo Mixto, solicitar al Gobierno la reapertura ferroviaria de la Vía de la Plata para pasajeros y mercancías y su inmediata inclusión en el Plan Estratégico de Infraestructuras del Transporte. La iniciativa, que retoma el proyecto elaborado por las Cámaras de Comercio de las comunidades afectadas y recoge una reclamación histórica de la plataforma del ferrocarril y de los agentes sociales, sólo puede ser bienvenida por todos, no sólo porque un Parlamento ha logrado ponerse de acuerdo en un proyecto fundamental para esta Comunidad, sino también porque responde a las necesidades reales del oeste español para contar con un mecanismo fundamental de desarrollo. Pero no podemos engañarnos y quedarnos en una declaración política de buenas intenciones. El Gobierno socialista y también el Gobierno de Aznar prometieron reabrir la Ruta de la Plata; el Ministerio de Fomento actual lleva años haciendo un estudio de viabilidad que nadie conoce y todos los partidos han incluido de forma permanente en su programa electoral esta línea ferroviaria cerrada hace 25 años por el Ejecutivo de Felipe González. Instar al Gobierno, como aprobaron ayer las Cortes de Castilla y León, significa exigir su inclusión en los presupuestos, significa defender lo mismo en Castilla y León y en Madrid y significa promover cuantas acciones prácticas sean necesarias para conseguirlo, sin descartar la participación activa de los ciudadanos.