La venta de joyas sin control en las medidas de seguridad preocupa a los joyeros salmantinos

La venta de oro, plata y platino en los mercadillos y ferias sin un controles de seguridad se considera un agravio comparativo

La Asociación de joyeros y relojeros de Salamanca solicita más control sobre ferias y mercadillos en temas de seguridad privada.

El gremio de la joyería de Salamanca está preocupado por la proliferación de ferias y mercadillos en las que se venden y compran joyas sin ningún tipo de seguridad. Así lo ha manifestado Aurelio Díez, presidente de la Asociación de empresarios salmantinos de joyería y relojería, en un encuentro con el concejal de Economía, Innovación y Comercio, Enrique Sánchez-Guijo.

 

Es por eso que esta Asociación ha decidido emprender una lucha para evitar que se vendan este tipo de materiales en las ferias y mercadillos porque consideran que la venta de oro, plata y platino sin ningún sistema de seguridad es un agravio comparativo con respecto a ellos. El decreto que regula todo lo relacionado con la seguridad privada les obliga a realizar inversiones y disponer de cámaras acorazadas y otros requisitos de seguridad que en estos mercadillos no se pide.

 

La primera respuesta que han obtenido ha sido la del compromiso de Sánchez-Guijo de que el Ayuntamiento hará que se cumpla la normativa de seguridad vigente a los puestos a los que conceda licencia para vender en ferias y mercadillos. 

 

Normas específicas para joyerías

 

Según normativa del Ministerio del Interior, en los establecimientos de joyería y platería,  así como en aquellos otros en los que se fabriquen o exhiban objetos de tal industria deberán instalarse, por empresas especializadas y, en su caso, autorizadas, las siguientes medidas de seguridad:

 

a.      Caja fuerte o cámara acorazada, para la custodia de efectivo y de objetos preciosos, dotada de sistema de apertura automática retardada, que deberá estar activado durante la jornada laboral, y dispositivo mecánico o electrónico que permita el bloqueo de la puerta, desde la hora de cierre hasta primera hora del día siguiente hábil. Cuando la caja fuerte tenga un peso inferior a 2.000 kg., deberá estar anclada, de manera fija, en una estructura de hormigón armado, al suelo o al muro.

 

b.     Pulsadores antiatraco u otros medios de accionamiento del sistema de alarma, instalados en lugares estratégicos.

 

c.      Rejas en huecos que den a patios y pasos interiores del inmueble, así como cierres metálicos en el exterior, sin perjuicio del cumplimiento de las normas de lucha contra incendios.

 

d.     Puerta blindada, con resistencia al impacto manual del nivel que se determine, en todos los accesos al interior del establecimiento, provista de los cercos adecuados y cerraduras de seguridad.

 

e.      Protección electrónica de escaparates, ventanas, puertas y cierres metálicos.

 

f.       Dispositivos electrónicos con capacidad para la detección redundante de la intrusión en las dependencias del establecimiento en que haya efectivo u objetos preciosos.

 

g.     Detectores sísmicos en paredes, techos y suelos de la cámara acorazada o del local en que esté situada la caja fuerte.

 

h.     Conexión del sistema de seguridad con una central de alarmas.

 

i.      Carteles, u otros sistemas de información de análoga eficacia, para su perfecta lectura desde el exterior del establecimiento, en los que se haga saber al público las medidas de seguridad que éste posea.