La vacuna contra la gripe provoca parálisis, problemas en la vista e infecciones a un salmantino en 2010

Sacyl se ha visto obligado a indemnizar con 70.000 euros a este paciente que sufrió el síndrome de Guillain Barré solo ocho días después de vacunarse con dos dosis en su centro de Peñaranda de Bracamonte, sin ser informado de los efectos secundarios de la mism. Fue en 2010.

 

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE GUILLAIN BARRÉ?

 

Se trata de un trastorno neurológico autoinmune, en el que el propio sistema inmunitario ataca a una parte del sistema nervioso del ser humano, la mielina, que es una capa aislante que recubre todos los nervios. Cuando esto tiene lugar, los nervios no son capaces de eviar las señales de una forma eficaz, los músculos pierden su capacidad de respuesta a las órdenes del encáfalo y éste cuenta con menos señales del resto del cuerpo.

 

El resultado final impide sentir calor, dolor y otro tipo de sensaciones, además de la paralización progresiva de los músculos del cuerpo.

70.000 euros. Ésa es la indemnización que debe abonar Sacyl a un hombre que tuvo nefastos efectos secundarios tras recibir la vacuna contra la gripe en el año 2010. Al menos eso es lo que recoge la sentencia del caso, que en demandaba más de 150.000 euros para el afectado, cuya cifra se quedó finalmente en la mitad.

 

De este modo, el hombre recibió la vacuna cuando tenía 68 años en dos dosis, cuando se trata de una sola dosis y sin haber sido informado de los posibles efectos secundarios que ésta puede traer para los pacientes, tal y como indica la sentencia.

 

Ocho días después de recibir la vacuna, la víctima estuvo mucho tiempo en la UCI y en el Hospital como consecuencia de sufrir "parestesias en miembros superiores y mialgias. Posteriormente, fue ingresado en el Clínico Universitario de Salamanca, se le diagnostica un síndrome de Guillain Barré, que se estabilizó como una paresia facial bilateral con incapacidad para ocluir los ojos y ese mencionado síndrome de Guillain Barré (poliradilucolopatía aguda desmielizante), con insuficiencia respiratoria secundaria, úlcera corneal e infección urinaria. Que también sufrió un retraso en el tratamiento inicial de dos días. Como conclusión sugiere una mala praxis dado que la administración no informó de los posibles efectos adversos y que, además, hubo un error en la administración de la vacuna por exceso", asevera la propia sentencia.

 

Asimismo, indica la sentencia, que por parte de los facultativos de Sacyl "es práctica habitual no informar de los posibles efectos adversos de esa vacuna, calificados como raros o muy raros, advirtiéndose sólo de posibles reacciones frecuentes de levedad, como aconteció en el presente caso. Posteriormente, ocho días después, el 30.10.2010, D. Isidro sufrió parestesias en miembros superiores y mialgias, quedando ingresado en el HCU de Salamanca, en el que se le diagnostica un síndrome de Guillain Barré, que se estabilizó como una paresia facial bilateral con incapacidad para ocluir los ojos y ese mencionado síndrome de Guillain Barré (poliradilucolopatía aguda desmielizante), con insuficiencia respiratoria secundaria, úlcera corneal e infección urinaria".

 

Este síndrome tiene una reacción muy rara (1/100.000 casos) en pacientes vacunados con Fluarix o con Chiromas. Las neuralgias y parestesias son reacciones raras (1/10.000 casos). Los prospectos informativos de éstas refieren tales complicaciones.

 

FALLO

 

"Que con estimación del recurso contencioso-administrativo núm. 886/13 interpuesto por D. Isidro Albarrán Navarro contra la desestimación presunta de su reclamación por responsabilidad patrimonial presentada el 02.01.2013 por un importe de 151.104,05€ anulamos el acto presunto por no ser conforme a derecho por lo que la anulamos y condenamos a la administración demandada a abonar al recurrente la cantidad de 70.000€ que se considera ya actualizada a fecha de esta sentencia. Ello, con expresa imposición de costas procesales a la administración demandada".

 

"Esta sentencia es firme y contra ella no cabe recurso ordinario alguno. Conforme establece el art. 104 de la LJCA, en el plazo de diez días, remítase oficio a la administración demandada, al que se acompañará el expediente administrativo y testimonio de esta sentencia, a fin de que la lleve a puro y debido efecto y practique lo que exija el cumplimiento de las declaraciones contenidas en el fallo. Hágase saber a la administración que en el plazo de diez días deberá acusar recibo de dicha documentación e indicar el órgano responsable del cumplimiento del fallo".