La USAL recibe 120.000 euros para la investigación sobre el cáncer y la detección de enfermedades congénitas

Estas iniciativas forman parte de las acciones que desarrolla la Consejería de Sanidad en materia de prevención de enfermedades prevenibles.

La Junta de Castilla y León, en su reunión del Consejo de Gobierno ha concedido dos subvenciones a las universidades de Valladolid y Salamanca por un importe de 655.000 euros, dirigidas a financiar las pruebas genéticas necesarias para los programas de consejo genético en cáncer hereditario de mama, ovario y colorrectal, que el año pasado benefició a 931 pacientes de Castilla y León, y de detección precoz de enfermedades congénitas, con 17.576 estudios realizados en 2014.

  

Así, la Universidad de Valladolid (UVA) recibirá una ayuda de 535.000 euros y la Fundación de Investigación del Cáncer de la Universidad de Salamanca (USAL), 120.000 euros. Estas iniciativas forman parte de las acciones que desarrolla la Consejería de Sanidad en materia de prevención de enfermedades prevenibles.

  

En tercer lugar, y también en el ámbito de la I+D+i, las subvenciones aprobadas también contemplan la realización de estudios y mediciones físico-químicas ambientales en Castilla y León, mediante las cuales recibir, evaluar, procesar y actualizar la información sobre los valores electromagnéticos e industriales presentes en las mayores poblaciones de la Comunidad.

  

En 2014 se efectuaron 1.283 mediciones de niveles de exposición a campos electromagnéticos, radiofrecuencias y microondas en 25 centros de salud de la Comunidad --1.143 en interiores y 135 en exteriores--, así como seis medidas de banda estrecha de radiofrecuencia y dieciséis medidas de banda estrecha.

  

Por último, esta ayuda pública permitirá la realización de actividades de farmacovigilancia. En concreto, el Instituto de Farmacoepidemiología de la Universidad de Valladolid es el único que está acreditado como centro regional de farmacovigilancia y que tiene como principal función identificar, cuantificar y evaluar los riesgos o sospechas de reacciones adversas que puedan provocar los medicamentos, una vez han sido comercializados y utilizados por los pacientes.