La Usal busca patrocinio privado para la restauración de la fachada

Proyecto. Contactará con grandes compañías financieras, eléctricas y de comunicaciones para que aporten financiación. Obras. La portada no estará tapada este verano, aunque sí durante el próximo
E.S.C.

El equipo de Gobierno de la Universidad de Salamanca está trabajando para lograr que empresas privadas se conviertan en patrocinadores de la restauración de su mayor emblema, la fachada plateresca del edificio de las Escuelas Mayores. Aunque existen “buenas vibraciones” para que la Fundación Patrimonio Histórico de Castilla y León aporte el 75 por ciento de los 600.000 euros a los que asciende el coste de la obra, la Universidad contactará con grandes empresas del sector eléctrico, financiero o de las telecomunicaciones para que se impliquen en el proyecto, habida cuenta de que la institución académica debe abonar de sus fondos propios el 25 por ciento restante, es decir, unos 150.000 euros.

Así lo apunta el vicerrector de Economía e Infraestructuras, Ricardo López, quien señala que los trabajos de restauración obligarían a mantener tapada la fachada durante un año con una lona que costaría unos 80.000 euros y que reproduciría la imagen de la portada del Edificio Histórico. No obstante, los plazos que baraja la institución académica casi descartan que la joya de su corona permanezca cubierta durante este verano, la época de mayor afluencia de turistas, aunque seguramente sí lo esté el próximo.

El calendario del proyecto arrancaría a finales de junio, cuando está previsto firmar el acuerdo con la Fundación Patrimonio Histórico de Castilla y León, siempre que el Consejo Rector de la institución lo apruebe. A partir de ahí, se establecería la fecha de redacción del proyecto para después adjudicar la ejecución de estos trabajos.

La restauración de la fachada persigue dos objetivos principales. Por un lado, se ocupará de la limpieza de los excrementos generados por la gran cantidad de aves que habitualmente sobrevuelan y se posan sobre sus piedras. Junto a esto, se procederá a eliminar las resinas depositadas a consecuencia de limpiezas anteriores “no especialmente cuidadosas”, en palabras del vicerrector. La última de estas actuaciones tuvo lugar a finales de los 80 y dejó algunos restos y grietas que afean la imagen de la fachada.

Impacto de la crisis
Esta actuación no se verá afectada por la incidencia de las medidas de recorte del déficit público aprobadas por el Gobierno.

En lo que se refiere a ese 75 por ciento de inversiones previstas y aún no acometidas, el vicerrector subraya que se ha acordado con la Consejería de Educación asegurar la financiación comprometida, ya que “es bien sabido que los primeros aspirantes a ser eliminados en tiempos de crisis son los gastos no ejecutados”. Entre los acuerdos con la Junta también figura la reprogramación de las inversiones para el periodo 2010-2013.

En estos momentos, el vicerrector Ricardo López afirma que “no hay ningún indicador de que eso se vaya a modificar”, aunque es consciente de que “en la situación en la que está el país, se están produciendo cada día circunstancias sobrevenidas, no sólo para la Universidad, sino para la propia administración autonómica desde el Estado”. López también se reconoce “preocupado” ante los efectos de la crisis en los proyectos del 2018, porque “sería poco realista si dijera lo contrario”. No obstante, afirma que no hay indicios de que se vayan a modificar los proyectos, aunque el coordinador del VIII Centenario, Manuel Palomeque, intentará que la Comisión Ejecutiva garantice su compromiso.