La Universidad de Salamanca recibe 29 millones para los gastos de los meses de julio, agosto y septiembre

La transmisión del conocimiento existente, la generación de nuevo conocimiento y su transferencia a la sociedad, tres de sus funciones básicas.

El Consejo de Gobierno ha aprobado la concesión de una subvención de 79.166.479 euros a las cuatro universidades públicas de la Comunidad para financiar sus gastos de funcionamiento y de personal durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2014. De esta cantidad, a la Universidad de Valladolid le corresponden 29.126.860 euros; a la Universidad de Salamanca, 28.941.241 euros; a la Universidad de León, 13.072.478 euros; y a la Universidad de Burgos, 8.025.900 euros.

  

Las subvenciones aprobadas hoy, por un importe superior a los 79,1 millones de euros, permitirán que las cuatro universidades públicas de Castilla y León desarrollen funciones tan esenciales como la transmisión del conocimiento existente, la generación de nuevo conocimiento y su transferencia a la sociedad. Son tres funciones básicas que, a su vez, se vinculan a los tres grandes objetivos sobre los que debe insistir una Administración responsable para lograr un sistema universitario cada vez más especializado, más fuerte y competitivo.

  

El primer objetivo pretende reforzar la excelencia en la formación de los estudiantes universitarios mediante una enseñanza más personalizada (Espacio Europeo de Educación Superior) y que debe permitir avanzar en la mejora de su rendimiento académico y en la adquisición de conocimientos.

  

El segundo es profundizar y seguir afianzando una investigación científica de calidad. Aquí el compromiso de la Junta se concreta, por una parte, en la financiación hoy aprobada de los gastos del personal docente e investigador de las universidades públicas y, por otra, en las diferentes actuaciones que nacen de la Estrategia Regional de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente de Castilla y León 2014-2020 (RIS3, según sus siglas en inglés).

 

Y el tercer objetivo supone un mayor esfuerzo en la innovación, para incrementar la transferencia de conocimientos desde las universidades hacia la sociedad y las empresas, y contribuyendo al crecimiento económico y la creación de empleo de calidad.

  

Es una financiación adecuada que, en resumen, apuesta por la calidad de la enseñanza universitaria y de la investigación científica y por incrementar la colaboración de la universidad y la empresa como factores de los que va a depender el progreso de Castilla y León.