La Universidad de Salamanca desvela la afición de Unamuno por el ajedrez

Se han programado varias actividades sobre este deporte, al que el exrector de la Usal llegó a considerar un “vicio” por el tiempo que le dedicaba. 

La Casa-Museo Unamuno de la Universidad de Salamanca da a conocer la afición de Miguel de Unamuno por el ajedrez con un programa de actividades que incluye una mesa redonda y partidas simultáneas. 

 

La afición poco conocida del exrector de la Universidad de Salamanca por este deporte, al que llegó a considerar un “vicio” por el tiempo que le dedicaba y que siguió practicando hasta fechas muy avanzadas de su vida, será explicada por uno de sus nietos, Ramón de Unamuno, quien, además, dará cuenta de la presencia del ajedrez en el día a día de los descendientes de Unamuno, especialmente en su padre, Pablo de Unamuno Lizárraga, quien, en los años 40, llegó a vencer al campeón del mundo Alexander Alekhine. Aún hoy en Salamanca sigue existiendo el “Torneo de Ajedrez Pablo de Unamuno”, convocado por el Ateneo de la ciudad.

 

En estos momentos un tataranieto del escritor ya es Maestro Internacional de Ajedrez con diecisiete años, campeón sub14 y sub16 de Europa y España, respectivamente.

 

Por otro lado, en la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca se custodia el incunable, publicado en esta ciudad en 1497, “Repetición de amores y arte de ajedrez”. Margarita Becedas, su directora, explicará la importancia de este texto desde un punto de vista bibliográfico y editorial.

 

Luis Ramírez de Lucena escribió este tratado de ajedrez, el más antiguo que se conserva, que reúne las normas modernas de este deporte, en oposición con las redactadas en su momento por Alfonso X el Sabio. La importancia de su contenido será puesto en valor por Amador González de la Nava, maestro y entrenador de la Federación Internacional de Ajedrez.

 

Al terminar esta mesa redonda, se celebrarán unas partidas simultáneas, en las que los participantes que se hayan inscrito se medirán con González de la Nava.

 

Durante esa tarde, se exhibirá el incunable en el mismo salón rectoral de la Casa-Museo Unamuno y todos los asistentes recibirán un detalle como recuerdo.