La Unión no pasa del empate y se la juega con el Villarreal B

No es adiós, sino hasta pronto. QUIEREN SEGUIR EN SEGUNDA. La UDS y el Helmántico demostraron que no se quieren despedir de la división de plata en un partido vibrante sobre el césped y en la grada.
David Gutiérrez

Con ganar será suficiente. Empatar puede ser un buen resultado. E incluso perdiendo, la UDS puede solventar la temporada con un éxito que no era el esperado pero al que hay que ajustarse. Es la conclusión positiva de un partido casi de Primera, que respondió a las expectativas competitivas y ambientales. El Salamanca, y el Helmántico, demostraron que son de Segunda, que es su sitio, que ni quieren ni pueden despedirse de esta categoría dentro de una semana. Empatarle al Betis no es fácil, y menos con lo que ellos ponían en juego. Ahora queda Villarreal, partido de doble filo en el que la UDS se jugará la vida.

Comenzó el Salamanca atenazado y nervioso, sin tomarle el pulso al partido porque el Betis salió decidido a entregarle el balón a Capi y Sergio García. Cuando estos dos conectaron llevaron peligro a la puerta de Biel. El primer aviso llegó a los diez minutos tras un centro de Nelson, un ciclón por su banda, que remató Nacho solo en el corazón del área y al que respondió con una soberbia intervención Biel. En el córner, los sevillanos reincidieron por arriba y Zamora tuvo que sacar bajo palos en última instancia. Con el miedo metido en el cuerpo de la UDS, el Betis trató de aprovecharlo. Nacho volvió a probar a Biel, esta vez con un fuerte zurdazo que atajó el cancerbero.

Respondió el Salamanca, que fue ganando metros poco a poco. Una acción de Toti dio origen a un córner que, botado por Salva, desembocó en una melé en el área que a punto estuvo de resolver Azkorra. Dio un paso atrás el Betis porque observó que el Salamanca no estaba dispuesto a ser un invitado a su fiesta. Dos disparos seguidos de los locales estrellados en el cuerpo de sendos zagueros terminaron por despertar al partido y al respetable. Y el Salamanca tomó el mando. Lo hizo porque se vio en igualdad de condiciones con el Betis. El centro del campo igualó la contienda y Perico apareció con más frecuencia. La lucha de Linares y su velocidad entre los centrales le aportó un plus al equipo de D’Alessandro, que encerró en su campo a los verdiblancos en los instantes finales de la primera parte. Buen sabor de boca para marchar al descanso.

Conservó el balón de inicio en la reanudación el Salamanca ante un Betis que fiaba su ataque a los ramalazos de calidad de Capi. D’Alessandro vio el daño que le podía hacer la UDS a los centrales béticos en velocidad e introdujo a Quique y a Kike y entre los dos y Salva fabricaron el 1-0 que llevó el delirio a la grada. Pase interior del almeriense a la espalda de los centrales y el salmantino aparece como una exhalación para superar a Goitia a trompicones y con la colaboración de Fernando Vega. Gol y salvación más cerca, con poco más de medio hora por delante. El Betis vio peligrar el partido y su premio y buscó a Biel. Lo encontró Capi en un disparo secó que blocó el guardameta. Y lo intentó Aurelio en un remate de cabeza en un saque de esquina. El paso atrás de la UDS le dio más balón al Betis y Víctor Fernández introdujo rapidez con Odonkor. El internacional alemán le ganó la espalda a Murillo, se plantó, escorado, en el área y disparó mordido. Biel, hasta ese momento clave, tocó el balón con la pierna y lo introdujo en el fondo de su portería. Reaccionó el Salamanca con el empate y comandado por Quique Martín estuvo cerca de poner el 2-1 en un chut del asturiano que desvió Goitia por poco. Toti no aguantó más, entró Rossato y la UDS varió de nuevo su esquema, adelantando su posición Gañán. Un centro de éste estuvo a punto de hallar la cabeza de Linares, pero se adelantó el portero. El partido enloqueció, Linares robó un balón y tiró pero Goitia tapó bien, y el Betis respondió con Odonkor. Atractivo, trepidante. Y diez minutos por delante. Tomó el Betis el balón ante el evidente desgaste de la UDS, que optó por replegarse y fiar su ataque a lo que pudieran hacer entre Quique, Kike, Salva y Linares. Fue poco, pero sirvió para amarrar el punto. Vale al menos para no entrar en descenso, para que el Salamanca dependa de sí mismo. Queda una final Y esta sí que es la última.