La UNAMA condena el asesinato en Kabul de un periodista sueco-británico

La Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) ha condenado este martes el asesinato del periodista Nils Horner, que tenía la doble nacionalidad sueca-británica, en la capital del país, Kabul.

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)



El representante especial de la ONU para Afganistán, Jan Kubis, ha mostrado "gran preocupación" por el incremento de los ataques contra civiles y ha pedido a las autoridades que investiguen el asesinato y lleven a los responsables ante la justicia.

El periodista ha sido asesinado a tiros en el centro de Kabul frente a un restaurante, tras lo que los atacantes han conseguido darse a la fuga, según han informado fuentes policiales y han confirmado las autoridades del país escandinavo.

Horner, de 51 años, trabajaba para Radio Suecia. Según la emisora, estaba realizando entrevistas de cara a las elecciones del mes próximo en el país cuando ha sido tiroteado.

"Nils era uno de nuestros mejores y más experimentados corresponsales y lo que le ha ocurrido hoy es terrible", ha lamentado la directora general de Radio Suecia, Cilla Benko. "Estamos intentando conseguir el máximo de detalles que podemos", ha añadido.

Horner estaba esperando frente a un restaurante libanés junto con su conductor y su intérprete cuando dos hombres se acercaron y uno de ellos le disparó a quemarropa en la parte posterior de la cabeza, ha explicado a Reuters Zubir, uno de los guardias del establecimiento.

Según el guardia y el propietario de una tienda cercana, solo se realizó un disparo. El ataque se ha producido a corta distancia de otro restaurante libanés donde los talibán mataron a 21 personas, trece de ellas extranjeras, el pasado mes de enero.

El portavoz de los talibán, Zabihulá Muyahid, ha asegurado que el grupo insurgente no está al tanto del ataque pero lo investigará. Además, el portavoz del jefe de la Policía de Kabul, Hashmatulá Stanekzai, ha indicado que se está interrogando al conductor y al intérprete del periodista, pero no hay por ahora detenidos.

El barrio alberga varias embajadas, supermercados y cafés frecuentados por extranjeros. Vehículos policiales están permanentemente apostados en una rotonda a un bloque de distancia y las mansiones que se encuentran en esa calle cuentan con guardias en cada puerta. Los ataques a plena luz del día no son corrientes.