La UDS, en busca del ‘maná’ que ya salvó a Las Palmas, Celta o Real Sociedad

Algunas respuestas a las muchas dudas que se plantean en torno a la Ley Concursal
Para ello, la UDS buscará ese milagro que ya consiguieron Las Palmas, Celta de Vigo y Real Sociedad en años anteriores. En las últimas temporadas, la nómina de equipos que se han acogido a la Ley Concursal es infinita: el Málaga, el Recreativo de Huelva, la Cultural Leonesa, el Albacete, el Mallorca, el Sporting de Gijón, el Cádiz, el Levante, el Lleida, el Xerez o el Algeciras son algunos ejemplos.

El caso concreto del Salamanca, su deuda está en torno a los 25 millones de euros, de los que casi cinco que se deben a la Agencia Tributaria se lograron aplazar durante cinco años gracias a la constitución de una hipoteca inmobiliaria sobre el estadio Helmántico.

Las dudas que el presidente Juanjo Pascual tenía acerca de acogerse o no a la Ley Concursal se producen porque este hecho implicaría que el empresario salmantino perdería lo invertido en la UDS. Sin embargo, para evitar este trago, Pascual acudirá a la ampliación de capital para transformar su deuda en acciones. Actualmente tiene el 51 por ciento de las acciones por valor de casi cuatro millones de euros, más una cantidad acumulada en deuda al aportar patrimonio personal durante estos años para varios pagos. En total, cerca de siete millones de euros.

La Ley Concursal, por tanto, pretende sacar a flote sociedades en crisis financiera y en situación de insolvencia y con el completo saneamiento de la empresa, ya que la norma impide el incremento de la deuda y garantiza el pago de la contraída. Es importante saber, además, que la Ley no afecta al funcionamiento del Consejo de Administración ni tampoco a la política de fichajes, aunque todo quedará siempre supeditado a la tutela de los administradores concursales que imponga el Juzgado y al plan de viabilidad del club.

Los trabajadores y jugadores tienen garantizado el cobro puntual. En el caso de la plantilla deportiva, hay una parte proporcional que se considera privilegiada para cobrar antes y el resto se considera deuda ordinaria que se cobrará con el resto de los acreedores. En ocasiones, la Ley Concursal lleva aparejado un expediente de regulación de empleo, algo que sólo sucede en casos extremos que no parece que sea el del club unionista.