La transparencia según la Diputación: ni una sola obra por contrato abierto en lo que va de 2015

Carlos García Sierra, junto a Javier Iglesias, en rueda de prensa. Foto: NSZ

La Diputación ha utilizado los procedimientos menos transparentes para adjudicar este 2015 todos sus contratos de obras; sólo tiene pendiente uno para hacerlo por concurso abierto. Recurre a los negociados sin publicidad y los contratos menores para la mitad de todas sus contrataciones: suman más de 5 millones de euros.

Este día 10 de diciembre marca la entrada en vigor definitiva de la nueva ley de transparencia, el texto que según sus impulsores hace efectivo el derecho a saber de los ciudadanos. La normativa incluye la publicación de numerosos datos que, hasta hace poco, eran virtulamente inaccesibles o, directamente, no se daban nunca; datos sobre los sueldos de los cargos públicos, la ejecución de los presupuestos, el funcionamiento de las administraciones, las plantillas de empleados públicos... cuestiones que atañen la pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿en qué y cómo se gasta el dinero de los contribuyentes?

 

Las administraciones han ido dando pasos para cumplir y presentarse hoy, al menos sobre el papel, con un alto nivel de cumplimiento. En el caso de Salamanca, Ayuntamiento y Diputación han ido montando sus áreas de transparencia en las que vuelcan toda esta información, más o menos completa según los gustos. Trabajos con los que le han dado vuelta a situaciones como las de La Salina, que hace un par de años suspendía incluso sus promios exámenes de transparencia.

 

Sin embargo, no sólo de publicar los datos viven las administraciones. Y tenerlos ahora mínimamente más accesibles permite decir que la transparencia que se predica no es la que se pone en práctica, al menos, en una cuestión sensible: los contratos de la Diputación. El motivo, que el equipo de Gobierno de La Salina sigue recurriendo a las fórmulas de contratación menos transparentes, los negociados sin publicidad y los contratos menores, y lo hace para adjudicar obras, a pesar de que precisamente este sistema está actualmente en los juzgados por un presunto fraude.

 

 

33 CONTRATOS

 

Según los datos de la propia Diputación, durante este año la institución no ha adjudicado ni una sola obra por procedimiento abierto. Al menos, no figura ninguno ni en el perfil del contratante consultado este miércoles ni en la lista de contratos hechos entre marzo y octubre,  que es el período diponible para su consulta en un documento colgado en la web de transparencia. En su lugar, se ha optado por adjudicar diez obras por procedimiento negociado sin publicidad y otras 23 a través de contratos menores. El procedimiento abierto se ha usado para 30 contratos, pero ninguno de obras.

 

Estos dos procedimientos están señalados como origen de buena parte de la corrupción de baja-media intensidad. El motivo es que tienen partes que escapan al control público. En el caso del contrato negociado, participan en la licitación sólo las empresas a las que se invita, entre 3 y 7, pero los criterios por los que se eligen unas u otras no son públicos: se elige discrecionalmente. En los contratos menores se va más lejos porque se suelen adjudicar directamente por decreto.

 

 

EL 50% DE LOS CONTRATOS

 

Esta situación sólo se puede enmendar a final de año porque hay una obra en licitación que se va a adjudicar por procedimiento abierto; se va a resolver a partir de esta semana. Y también depende de que lleguen a tiempo las licitaciones de carreteras, que se están tramitando por urgencia y procedimiento abierto, pero para las que se tendrá que dar prisa.

 

Mientras llega eso, la Diputación ha priorizado contratos negociados sin publicidad y menores frente a los abiertos, más transparentes. Esto es así porque, según sus propios datos, más del 50% de la contratación total (obras, servicios y suministros) se hace por los dos primeros sistemas; suman más de 4,9 millones por los 4,7 de los procedimientos abiertos.