La titularidad municipal prima en la mayoría de los estadios de Segunda

PROPIEDAD INSTITUCIONAL. Trece pertenecen a los ayuntamientos y dos a los cabildos insulares. DE LOS EQUIPOS. Seis estadios son patrimonio de los clubes, aunque entre ellos dos son los filiales

T. S. H.

El intento de la Unión Deportiva Salamanca de conseguir que el estadio Helmántico se convierta en moneda de cambio con la que conseguir paliar su delicada situación económica, no es fácil que salga adelante pero sí se justifica si, mirando alrededor, se comprueba cómo otros clubes, en otras ciudades, sí juegan con la ventaja de beneficiarse de campos de propiedad institucional que, en su mayoría, apenas les generan gastos.

De los 22 equipos que militan en la actualidad en la categoría de plata, quince juegan en campos que no pertenecen a su patrimonio. Trece lo hacen en terrenos de juego de propiedad municipal y dos lo hacen en recintos cuya titularidad pertenece a los cabildos insulares –Gran Canaria y Heliodoro Rodríguez López–. Además en la mayoría de los casos se aprovechan de estos terrenos de juego en condiciones muy ventajosas puesto que muchos de estos campos son cedidos por los ayuntamientos a los clubes, que tan sólo se encargan de su mantenimiento, o tienen firmados contratos de alquiler en condiciones muy ventajosas –desde el euro anual que paga el Celta por Balaídos (aunque bajo unas condiciones) a una cifra aproximada a medio millón que desembolsa Las Palmas por un contrato que alcanza hasta 2020–.

La mayoría de estos campos fueron directamente construidos por los ayuntamientos, en ocasiones con fuertes aportaciones económicas de los gobiernos regionales como sucedió en Granada, sin ninguna negociación previa o intercambio de terrenos con los equipos. En Vigo o Valladolid los estadios fueron levantados con motivo del Mundial 82 y otros terrenos como los de Jerez, Huelva o Córdoba fueron levantados para sustituir a construcciones ya vetustas.

La Unión Deportiva Salamanca es uno de los seis equipos de Segunda División que puede presumir de poseer un estadio como parte de su patrimonio. Además del club blanquinegro Betis, Elche, Huesca y los dos filiales, Villarreal B y Barcelona Atlético, son los titulares de sus terrenos de juego. De éstos, y a excepción, de los dos equipos B, tan sólo la Sociedad Deportiva Huesca no pasa apuros económicos y no se ha planteado en ningún caso la venta del Alcoraz.

Esta situación es extensible a Primera División donde también muchos terrenos de juego pertenecen a las instituciones, que los alquilan o los ceden a los clubes por cantidades siempre simbólicas.