La temporada récord de terrazas mantendrá en la calle más mesas y sillas que nunca

Una terraza instalada en el centro de Salamanca.

La primera temporada finaliza este día 1 de octubre y en el plazo de un mes 500 terrazas dejarán libre las calles, pero mesas y sillas seguirán muy presentes porque muchos locales han optado por la licencia anual. Dejan 630.000 euros al año, una recaudación baja teniendo en cuenta su número.

Este 2016, y especialmente el verano, ha sido el año de las terrazas. Mesas, sillas y otros complementos (alfombras, mamparas) han proliferado por toda la ciudad al calor de la afluencia turística hasta el punto de generar debate sobre los límites a la ocupación de calles, plazas y casi cualquier rincón de acera disponible. Algo que por motivos diversos como la seguridad, la prioridad de los peatones, la imagen o la masificación no debe desdeñarse.

 

Según la normativa, este día 1 de octubre termina una de las temporadas parciales, la que se inició el día 1 de mayo. Más de 220 establecimientos tendrán que guardar mesas, sillas y sombrillas hasta el año que viene, ya que el plazo de solicitud se cerró el pasado febrero. Los próximos en retirar el mobiliario serán otros 300 negocios que las solicitaron para el período entre el 1 de marzo y el uno de noviembre. Así que en el plazo de un mes desparecerán casi 500, la inmesa mayoría de las terrazas que funcionan en Salamanca.

 

Sin embargo, todavía serán muchas las terrazas que permanezcan en las calles, más que nunca. El número de solicitudes fue muy elevado en su día y casi medio centenar han pagado la licencia para todo el año; la mayoría corresponden con la zona monumental. Nunca había habido tantas que pagaran por los doce meses.

 

Con la retirada del grueso de terrazas, se abre un debate sobre el nivel de ocupación al que se ha llegado. En junio, la oposición solicitó que los Bomberos hicieran un informe sobre si se estaba cumpliendo la normativa para la instalación de este servicio: hay unas distancias reguladas a portales y zonas de paso que, a veces, no se cumplen, y también está reglamentado el pasillo para emergencias sanitarias, bomberos... viendo algunas calles céntricas, se antoja difícil que una ambulancia pudiera salir, por ejemplo, por la Rúa en pleno turno de cenas. Sin embargo, el equipo de Gobierno se negó a este estudio alegando que las licencias estaban concedidas y que eso significaba que cumplían la normativa.

 

El componente económico también cuenta. El Ayuntamiento de Salamanca tiene previsto ingresar este año 630.000 euros (según el presupuesto) en tasas por licencia de terraza. La cantidad supone una media de mil euros por cada licencia, más para las de año y menos para las de seis meses. Esta cantidad es una de las fuentes de financiación del Ayuntamiento, auque es baja en comparación: la zona azul reporta unos 1,3 millones de euros al año a las arcas municipales, por ejemplo.