La tardanza en el cobro completo frena las ansias de siembra de los agricultores de la provincia

El valor del maíz o del resto de cereales y su pago más temprano son las principales razones de abandono de este cultivo
La crisis aprieta y la necesidad de liquidez y dinero, junto a las producciones muy elevadas para conseguir más rentabilidad, hacen que los agricultores de la provincia se planteen muy seriamente la opción de sembrar remolacha de cara a la próxima campaña.

Y es que, los productores de la provincia tardan más de un año en cobrar el total del precio por tonelada (poco más de 40 euros) y eso, en tiempos de crisis, hace que la premura en recibir dinero se hace más agónica. Además, para que la remolacha, que es rentable, tenga mucho más atractivo y deseo para los profesionales, deben alcanzarse producciones récord como la de la presente campaña, con una media de 110 toneladas por hectárea.

“El agricultor es ‘cortoplacista’ por naturaleza y mucho más en los tiempos que corren y el hecho de tardar tanto en cobrar dificulta mucho las cosas y más cuando la Consejería ha aplazado el pago que corresponde a junio hasta el mes de octubre, hablando de la campaña del año pasado, no ésta”, destaca Juan Manuel Redero, agricultor de Las Villas.

Pero esto no es lo normal, porque debe darse todas las circunstancias positivas de este año como la meteorología favorable tanto en la siembra como en la recogida, ya que en esta campaña la ausencia de lluvias ha propiciado que la recogida se haya ejecutado a buen ritmo y la fábrica de Toro (Zamora) no haya tenido que cerrar sus puertas como en pasadas campañas.

Cierre previsto para el 2 de febrero
Precisamente, el fin oficial de la campaña se llevará a cabo con el cierre de la fábrica previsto para el próximo 2 de febrero, salvo contratiempo de última hora. La media de producción asciende hasta las 110 toneladas por las poco más de 90 de la campaña pasada. Además, la riqueza se ha elevado por encima de los 18 grados, muy elevada en relación a años pasados.

En cuanto a la recogida, ha habido algún problema en los tiempos pero no le ha ocurrido nada al cultivo ni se ha estropeado, además de tratarse de casos puntuales en la provincia de Salamanca, que tenía asignada una producción de 190.000 toneladas.