La suerte no siempre sonríe

En el minuto 92 se le escapó al Salamanca la posibilidad de acabar la jornada en la segunda posición con trece puntos en su casillero. Se puede considerar mala suerte, o a lo mejor no tanto, porque lo cierto es que el Alcorcón sacó rédito del asedió al que sometió en ese tramo final a la portería de una Unión que, con diez jugadores sobre el campo se echó muy atrás, demasiado confiada en su solidez defensiva.
Teresa Sánchez

El empate llegó en inferioridad y en tiempo de descuento, pero ya durante el partido el Alcorcón le había plantado cara a los locales. Comenzó con una fuerte presión sobre los defensas charros, obligando a los locales a salir con balones en largo y así las posesiones eran demasiado cortas como para dar sentido a alguna acción ofensiva. Intentó aumentar su presencia y su presión en la medular la Unión y, poco a poco, aprovechando sobre todo la movilidad de sus hombres de arriba comenzó a estirarse y Perico tuvo la primera ocasión cuando se adelantó a Ángel en un envío de Zamora el área. Al malagueño se le fue el balón ligeramente en el control y eso centímetros sirvieron para que Manuel llegara antes y evitara el remate. Era la primera aproximación con auténtico peligro de los charros que tenían dificultades para crecer a partir de sus teóricos cerebros. Con demasiado espacio entre ambos, ni conseguían enlazar entre ellos ni con sus compañeros y así era el Alcorcón el que más tiempo tenía el balón y, aunque de lejos, probaba a Biel Ribas.

La conexión entre Sarmiento y Perico era la solución ofensiva que le quedaba al Salamanca y el argentino, partiendo del centro del campo, progresó y cambió el balón a la otra esquina del área donde el malagueño recogió y chutó de media volea que se marchó después de rozar a un defensa. La acción espabiló a los charros que aunque no sacaron nada del córner posterior sí lo hicieron a continuación. Yuste le arrebató un balón a Borja y en la medular, abrió rápido hacia Kike que con velocidad alcanzó el área, levantó la cabeza y vio sólo a Juanjo entrando al segundo palo. Allí le puso el balón para que a los 35 minutos y, a placer, abriera el marcador del encuentro.

Del entendimiento entre el salmantino y el punta llegó otra clarísima ocasión pero el envío del primero lo rechazó a córner Rueda. La mejora del Salamanca después del tanto era evidente. Con más espacios y la punta de velocidad de sus hombres de arriba, los locales llegaban ahora con asiduidad al área del Alcorcón en varias contras y arrancaban los primeros aplausos sentidos de una afición que hasta entonces había tenido las mismas dudas que había demostrado el equipo.

Arrancó bien en la reanudación el Salamanca aparentando intención de mandar. Le quedaban a la Unión espacios para salir a la contra y precisamente en una a los 55 minutos, Kike ganó la partida a Rueda y envió el esférico hacia un Juanjo que progresaba sólo. Ya en el área se adelantó ligeramente el esférico pero cayó ante Manuel y el colegiado pitó penalti. Era la ocasión de dejar casi sentenciado el choque pero el portero visitante adivinó la intención de Sarmiento y rechazó a córner su lanzamiento.

La situación que se podía haber puesto muy favorable se tornó más complicada poco después cuando el colegiado mostró a Yuste su segunda amarilla y dejó al equipo con diez con 28 minutos aun por disputarse. El Salamanca optó por echarse atrás, mientras su rival buscaba un hueco por donde penetrar en el entramado defensivo y mientras lo intentaba los locales aprovechaban alguna contra. Estuvo cerca Quique Martín, aunque su disparo se le marchó ligeramente desviado. Moratón también la tuvo, tras cabecear un lanzamiento de falta.

Con un córner detrás de otro, con el balón dominado, pero sin precipitarse, el Alcorcón lo buscaba y obtuvo su recompensa en el tiempo de descuento en un balón llevado hasta el área pequeña que alcanzó Dani Sanz para situar el 1-1, que borró la sonrisa a los unionistas y los dejó con once puntos.